«No firmo ningún puesto en Hawái»

A un mes de su sexta visita al santuario del ironman, Raña dice que por fin entiende la prueba y confía en mejorar su sexto puesto del 2013

Iván Raña: «No firmo ningún puesto en Hawái» El campeón del mundo de triatlón en distancia olímpica confía en mejorar la sexta posición de 2013

Iván Raña (Ordes, 1979) ya cuenta los días para el Mundial de Ironman de Hawái. Se siente preparado para cualquier cosa. De entrada para mejorar el próximo 13 de octubre el sexto puesto con el que debutó en Kona en el 2013. Campeón del Mundo de triatlón en distancia olímpica en el 2002, a sus 39 años, y después de cinco visitas anteriores al santuario del triatlón, siente que ahora por fin entiende la mítica distancia (3,8 kilómetros a nado, 180 en bici y 42 a pie). «Mark Allen es el tío más grande del ironman. Lo ganó seis veces, pero en sus siete primeras visitas le costó: se retiraba, no acababa... Es una guerra diferente a cualquiera», razona.

-Debutó en el ironman en el 2012. ¿Qué hace distinto a este Raña del 2018?

-La experiencia. Antes no entendía el ironman, que es un deporte diferente, pero ahora sí. Cuando era más joven, pensaba, ‘‘esto es meter caña y ya está’’. Pero he cambiado. El primer año anduve muy bien porque tenía fe en darlo todo, pero no sabía si estaba bien en bici, si mi ritmo sería suficiente. Me dije ‘‘voy a forzar a tope, 10 días antes paro y a ver qué sale’’. ¡Y salió un sexto! Es lo que valía ese día. Los siguientes años estaba algo perdido en cómo prepararlo. Me parecía imposible que me soltasen tan pronto en bici. Yo había ganado mi primer ironman [en Cozumel en el 2012] y pensaba que Hawái era lo mismo, pero es otra cosa totalmente diferente.

-Por su constitución liviana, en la bicicleta sufre más en Hawái. Sigue teniéndole respeto. ¿Hasta qué desventaja podría remontar a pie en Kona?

-En bici he trabajado mejor y tengo más seguridad en mí. Antes me machacaba porque no creía en mí. Soy de los que más vatios por kilo muevo, más que un tío grande. Pero a veces eso no es suficiente en llano, donde solo cuenta la fuerza absoluta. Ahora ya debería aguantar bien, aunque los especialistas me descuelguen a los 90 o 120 kilómetros. Como luego queda la maratón, si bajo entre los 15 o 20 primeros, y a menos de cinco minutos de los favoritos, puedo remontar a pie.

-Entrena por su cuenta, solo con la ayuda esporádica del técnico José Rioseco para nadar y del recuperador «O Bruxo» Torrado. ¿Sigue haciendo locuras de vez en cuando entrenando?

-Esas me las tengo que guardar (ríe). Ya trascendió que hice 300 kilómetros de bici un día en Lanzarote. Y otro día 30 a pie, pero no es un día lo que suma.

-Fue segundo en mayo en el ironman de Lanzarote. ¿Está satisfecho con el año que lleva?

-Sí. Al principio no quería correr en Lanzarote porque venía de hacer un training camp con 70 triatletas en una zona muy guapa de Costa Rica, y volví tocado con el cambio de hora. Pero me animaron a correr allí, que para mí es como hacerlo en casa, porque paso allí cuatro o cinco meses al año y conozco hasta los baches de las carreteras. Y, como me salió bien, me calenté. Primero fui a Zarautz [a un triatlón de larga distancia], donde entré sexto pero me descalificaron por invadir el carril contrario, aunque de eso mejor no hablar. Y luego me retiré por primera vez en un ironman en Roth porque no iba bien y era absurdo seguir. Ahí reseteé y llevo ya diez semanas sin parar, con buenos entrenamientos, subiendo intensidad. Me quedan dos semanas de carga y otras dos de bajón para Hawái. Esta será mi única puesta a punto del año; en las otras carreras no hice.

-Siempre habla de disfrutar del camino, sin obsesionarse con los resultados. Pero también es un ganador. ¿Qué objetivo se marca?

-Ganador soy, pero no tengo la necesidad de competir tanto. Yo me veo como la gente que espera su momento, como Thomas Hellriegel, campeón en Hawái en el 97. No necesito competir en marzo, sino estar tranquilo, cuidar mi cuerpo. Si estoy a tope puedo alcanzar a los mejores, como cuando hice el tiempazo en Austria, [7h 48.43, oro en el ironman de Klagenfurt]. Voy a Hawái a estar en la pelea y sobrevivir. Creo que solo una vez me salió la carrera que yo valía. Me merezco que un año me salga redondo. Un amigo me decía ‘‘confórmate con un cuarto o quinto puesto’’, pero yo no firmo nada en Hawái. Este año será muy entretenido. No se le puede faltar al respeto a la distancia, cuando llevas siete horas no tienes velocidad en las piernas, no ves a supermanes a ritmo de 3.10 el kilómetro, solo hay dolor; y ahí se iguala todo.

-¿Pero se ve mejorando su sexto puesto del 2013?

-Sí. Yo voy con la ilusión de mejorar mi sexto puesto. Pero la carrera hay que disfrutarla cuando estás ahí metido. Este año y el próximo creo que tengo papeletas. Me veo mejor que las otras veces. Mi motivación es brutal. Cuando se acerca la carrera de Hawái, hasta me cuesta dormir. Si pensase que solo puedo terminar de 15, no iría, buscaría ironmans que se adaptan mejor a mis condiciones, como el de Niza, con puertos largos y bajadas complicadas, y una maratón que me va bien. Estar en Hawái ya es importante. Es muy difícil clasificarse y hay que darle su valor ya a eso.

«Javi Gómez Noya tiene motor para ganar a la primera»

Hawái reunirá de nuevo a dos gallegos campeones del mundo de triatlón. Cuando piensa en la presencia junto a Gómez Noya en Hawái, la mente de Raña viaja a cuando entrenaban juntos, a principios de siglo, y a los Juegos de Pekín 2008, a los que fueron entre los favoritos. «¡Otra vez dos gallegos disputando algo increíble! Juntos en la carrera más dura y mítica del triatlón. No sé si volverá a suceder esto algún día y para muchos pasa desapercibido», lamenta Raña.

-Gómez Noya fue segundo con un tiempazo en su debut en el ironman de Cairns.

-Cuando yo era campeón del mundo y él tenía 17 o 18 años, empecé a entrenar con él. Hoy pienso exactamente lo mismo que entonces. Me lo ha puesto fácil. Al principio discutía con mis amigos en la Blume, y me decían ‘‘bah, no puede ser tan bueno’’. Hay gente tocada por algo, y encima trabajadora. Así es normal que salga lo que salió. Tiene un motor increíble y ahí está su palmarés En el ironman disputará las carreras a las que vaya, seguro. Aunque aquí hay gente que no ha ganado tanto, saca su rabia y en Hawái son como asesinos. Por eso allí se igualan las cosas.

-¿Puede ganar en Kona a la primera?

-El motor lo tiene para ganar, igual que Frodeno debutó allí con un tercer puesto. Javi tiene condiciones para estar delante, seguro, eso es innegable. Aunque necesita transformar su motor increíble en uno económico, conocer la carrera... Pero no tienen que crucificarle si acaba décimo, que es lo que la gente no entiende. En distancia olímpica podía ganar de la forma que quisiera, nadando delante, atacando en bici o corriendo como el más rápido. En ironman el cuerpo humano necesita un tiempo de preparación y recuperación. Corres un ironman hoy a tope, al límite, pero no puedes ganar durante todo el año. Eliges, juegas a la ruleta y lo apuestas todo a un ironman. 

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