Un ascenso que Galicia necesita

El Deportivo, subcampeón en las dos últimas temporadas en Segunda, quiere emular al Olivo, único equipo gallego que llegó a jugar en la Superliga

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Transcurría el mes de mayo del 2011 y el fútbol gallego conseguía de la mano del Olivo algo por lo que llevaba suspirando mucho tiempo. Un ascenso a Primera División del fútbol femenino que por fin podría ayudar a muchas de las buenas jugadoras de la comunidad a que no tuvieran que emigrar para seguir progresando en la élite. Al final, aquel salto fue efímero y el cuadro vigués acabó desapareciendo, dejando eso sí buenas jugadoras que se mantendrían en la cima como Lombi, Sara Tui, Ana Buceta, Pauleta o Carol González.

Ahora es desde el norte desde donde apuestan fuerte para dar el salto. El Deportivo formó un equipo femenino en el 2015, aprovechando la plaza del Orzán, y lleva dos años consecutivos quedándose con la miel en los labios de disputar el play off de ascenso a Primera. Lo ha hecho, eso sí, con un grupo de jóvenes talentos que siguen acumulando títulos en las categorías inferiores de la selección española (Tere Abelleira, Malena Mieres y Nuria Rábano).

Manu Sánchez vuelve a entrenar al equipo coruñés, un año más maduro y con contadas novedades. Es el bloque de jugadoras que la pasada temporada solo perdió un partido en todo el campeonato (el decisivo contra el Oviedo) y al que han llegado la carrilera brasileña Erika y dos futbolistas más con experiencia en la élite (Alba Merino y Ali Muñoz, ambas procedentes del Santa Teresa). «Con respecto a la pasada temporada, la principal diferencia es que reducimos el número de jugadoras y, a la hora de buscar nuevas incorporaciones, hemos ido de una forma más concreta a las necesidades del equipo. Fuimos a por la experiencia que nos van a dar Ali y Alba y también a por un perfil de jugadora de banda izquierda que nos viene bien como Erika», explica el técnico coruñés.

Mudanza a Abegondo

El otro gran cambio que deberá afrontar el Deportivo será el del terreno de juego, puesto que abandona Ponte dos Brozos y se muda hacia su ciudad deportiva. «De inicio estamos muy contentos por el cambio. Estamos muy agradecidos tanto al Atlético Arteixo como al Concello de Arteixo por los dos años que estuvimos allí y en los que nos trataron de cine. Pero el campo de Abegondo, con las dimensiones que tiene, que son las de Riazor, creo que favorecerá a las condiciones de nuestras jugadores», advierte el técnico del Dépor, que mañana (12 horas) disputará su primer partido en la ciudad deportiva contra el Friol.

En las últimas temporadas, la Liga ha sido una pelea a dos, Oviedo contra Deportivo, y las quinielas apuntan a que podría repetirse esta batalla que amenaza con convertirse en clásica: «Por configuración de las plantillas, tengo la esperanza de que se sumen más equipos como el Lugo, Racing de Santander, Sporting de Gijón y Atlántida Matamá. De hecho, me da la impresión de que la liga se va a partir más hacia la mitad. Antes solo había una liga a dos, luego un grupo que peleaba por la tercera plaza y luego otro ya más igualado», argumenta Sánchez.

Ocho equipos de la comunidad en Segunda, en un año clave por la reestructuración del fútbol femenino

El fútbol femenino camina hacia el profesionalismo y, con la aparición de nuevos clubes masculinos que apuestan por una sección femenina, cada vez eran más las voces que pedían a la federación una profunda reestructuración de las categorías. El hecho de que más de un centenar de equipos participaran en la segunda categoría nacional hacía que cada vez hubiera más desigualdad entre conjuntos semiprofesionales y otros con menos medios.

Y este cambio ya tiene fecha. Nace la Primera B de fútbol femenino, categoría que verá la luz la próxima temporada y que solo constará de dos grupos (norte y sur), situándose entre la liga Iberdrola y la actual Segunda. Será una categoría intermedia, que facilitará el ascenso a la élite a equipos que quieran aspirar a ella, porque ahora mismo hay que ganar tu grupo y luego superar a otros dos campeones para poder subir a Primera.

Esta reestructuración motiva un sistema de competición diferente en los grupos de Segunda, Los siete campeones y el mejor subcampeón se clasificarán para el play off. Y a mayores, los cuatro primeros clasificados de cada uno de los 7 grupos y los cuatro mejores quintos lograrán la clasificación para esa nueva Primera B.

En el grupo 1 optarán a ella ocho equipos gallegos (Deportivo, Victoria CF, Victoria FC, Friol, Atlético Arousana, Sárdoma, Valladares y Atlántida Matamá), que deberán pelear contra 3 asturianos (Oviedo, Sporting y Gijón FF) y 3 cántabros (Racing de Santander, Monte y Oceja).

La irrupción del Lugo

La gran novedad entre los equipos gallegos la aporta el Friol, equipo que está temporada estará subvencionado por el Club Deportivo Lugo. Una fusión que les ha llevado a firmar buenas jugadoras como Jone (ex Dépor), Nati (ex Matamá) o Andrea Mirón (ex Juventud Almansora).

Los vigueses Atlántida Matamá y Sárdoma aspiran a repetir el buen papel del pasado curso, que les llevó a pelear entre las seis primeras de la clasificación. Ahí también quiere asomar la cabeza el Victoria coruñés, que ha pescado a más exdeportivistas como Miga o Sheila. En cuanto al Victoria de Santiago, el objetivo es pelear en la zona media con un bloque muy parecido al del último curso.

Son recién ascendidos el Valladares, último campeón de Primera Galicia, y el Atlético Arousana, todo un clásico retornado. Ambos contarán con el salvavidas de saber que este curso no habrá descensos.

Mari Paz Vilas, Lombi, Ana Buceta y Sara Tui volverán a llevar la bandera gallega en la élite

A falta de equipos gallegos en la máxima categoría, cuatro son las jugadoras que asumirán la responsabilidad de llevar la bandera de la comunidad en Primera División. Se trata de Mari Paz Vilas y Lombi, en el Valencia; Ana Buceta, en el Levante; y Sara Tui, en el Granadilla de Tenerife. El fútbol gallego pierde a una representante en la máxima categoría del fútbol femenino español, ya que Carol (ex del Olivo, Oiartzun y Sporting Huelva) ha optado por dar un paso atrás y jugar en el Oviedo, de Segunda División. A ellas hay que sumar a otras futbolistas gallegas que están peleando en la élite en diferentes ligas como Vero Boquete (Beijing BG Phoenix de China), Pauleta (Benfica de Portugal) y Sheila Sánchez Pose (Rankweil de Austria).

Será un año muy importante para Mari Paz Vilas Dono (Bamio, 1988), ya que el próximo verano se disputará el Mundial y quiere estar en la lista definitiva de Jorge Vilda, después de haber sido pieza importante en la fase de clasificación. Mari Paz compartirá delantera en el Valencia con Anaír Lomba Álvarez (A Guarda, 1989) y ambas intentarán mejorar el rendimiento del equipo che, que el pasado curso se quedó lejos de los títulos.

En lo que respecta a Sara González Rodríguez (Tui, 1989), disputará su cuarta temporada consecutiva en la élite con el Granadilla Tenerife Sur, una de las revelaciones de la última campaña en la Liga Iberdrola. Por último, Ana Buceta Rodríguez (Moaña, 1992) quiere dejar atrás de forma definitiva el calvario de lesiones por el que ha atravesado en los últimos años, llevando al Levante a zona de Copa de la Reina. Será su séptima temporada con las granotas.

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