Nuevo sistema de supervivencia

El Lugo trabaja para pulir la idea de Javi López con dos líneas de cuatro

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LUGO / LA VOZ

Poco a poco el Lugo va puliendo la idea de Javi López sobre el campo. El técnico catalán ha trabajado toda la pretemporada con dos líneas de cuatro y dos referentes ofensivos. «Cuando lo tengamos cogido y tengamos cerrados esos mecanismos, podremos jugar de otras maneras», reflexionaba el míster rojiblanco poco antes de empezar el curso.

López mantuvo esa disposición el sábado contra el Málaga para disputar el primer partido oficial. Iriome, Carlos Pita, Seoane y Juan Muñiz formaron como titulares, alineados por delante de la defensa.

«Siempre nos adaptamos a lo que nos pide el míster, la cuestión es trabajarlo», dice Sergio Gil, que jugó los últimos minutos, sobre el nuevo sistema. El maño reconoce que ahora los mediocentros tienen más trabajo que con el doble pivote: «Antes jugábamos con dos y uno más descolgado en mediapunta, ahora solo tenemos dos mediocentros» y recalca la importancia de que el resto del equipo se involucre en las tardeas defensivas. Los hombres de banda «nos ayudan bastante, porque se cierran por dentro y su trabajo es de agradecer» y «la presión que hacen los puntas también es necesaria, siempre nos pasan unos datos de los kilómetros que hemos hecho y los de los delanteros son increíbles», señala de sus compañeros.

Las variaciones más recientes

Nunca antes, en la historia reciente del Lugo, se había utilizado el 4-4-2 como primera opción. Aunque es cierto que cada residente del banquillo tuvo sus preferencias y adaptó su juego a las posibilidades que le ofrecía la plantilla. Quique Setién apostó, de forma prácticamente invariable, por un 4-2-3-1 durante sus años en el banquillo del Ángel Carro. Pita y Seoane eran su doble pivote incondicional. La llegada de Luis Milla supuso una remodelación del dibujo, más parecido al 4-3-3 y jugando con las posibilidades que le ofrecían Sergio Marcos y David López por el medio. El turolense también apostó alguna vez por el planteamiento de dos puntas para dar chance a Pereira y Caballero juntos. La llegada de Jose Durán potenció la figura del mediapunta y Antonio Campillo cobró protagonismo.

Luis César le dio continuidad a esa idea, sobre todo, para dejar espacio a Alfonso Pedraza y aprovechar así a su futbolista más desequilibrante. La marcha del extremo fomentó la alternancia del 4-3-3 con el diseño de dos puntas, aunque este planteamiento fue más residual por los problemas de pubis de Pablo Caballero.

Francisco tuvo claro desde el comienzo su apuesta por el 4-2-3-1, con Azeez y Seoane en el doble pivote. El almeriense también se vio condicionado en invierno por la marcha de Miquel y alteró su esquema sobre la marcha para introducir a Carlos Pita en el eje de la defensa y mejorar la salida de balón. «Cada entrenador tiene su filosofía», reflexiona Sergio Gil, «si estábamos acostumbrados al año pasado al sistema de Francisco, pues nos tenemos que adaptar a este con Javi. En el partido del Málaga vimos cosas positivas y creo que, con trabajo, las cosas saldrán solas».

Reconoce que hubo problemas con el balón parado y dice que «el poderío físico del Málaga tuvo que ver». Está convencido que evitarán ese punto débil a base de trabajo.

Sergio Gil: «Aquí siempre me he encontrado muy a gusto, esta es mi segunda casa»

Sergio Gil (Zaragoza, 1996) tiene en Lugo su nuevo hogar. El mediocentro lleva tres temporadas vistiendo la rojiblanca y aunque termina contrato el próximo verano, le gustaría renovar. «Llegué bastante joven y aquí siempre me he encontrado muy a gusto, me pusieron todas las facilidades del mundo para encontrarme como en casa y siempre pienso que es mi segunda casa», argumenta. Ha tomado parte en 43 partidos oficiales con los del Ángel Carro, 2.151 minutos y una asistencia. El año pasado una rotura mermó su protagonismo.

«Estoy bien, físicamente me encuentro bien, estamos trabajando genial y estoy preparado para cuando el míster lo necesite», dice convencido sobre lo que espera de él mismo esta temporada. Si piensa en el colectivo y el objetivo este año apunta que «Segunda es muy larga y muy difícil, el trabajo del equipo está siendo bueno, la dinámica es buena y el grupo que se ha formado es bueno. Yo creo que con trabajo y sacrificio las cosas saldrán y los resultados llegarán».

Habla sobre el Granada, el próximo rival, y apunta que «individualmente conocemos a bastantes jugadores, es un equipo sólido, que se ha reforzado bien. Granada es un equipo llamado a estar arriba, en su campo aprieta mucho». Se reencontrará con Fede Vico, compañero de filas el año pasado y ahora en el conjunto andaluz, y reconoce con una sonrisa que se han cruzado con él algún mensaje: «Lo conocemos desde hace años y alguna broma que otra se saca siempre».

Si tiene que compartir su visión del duelo contra el Málaga, Sergio Gil destaca que «habíamos trabajado la semana muy bien, sabíamos cómo iban a venir y se hizo un buen trabajo, la lástima que el resultado no acompañó. Creo que dominamos bastantes tramos del partido, que se compitió bien y que nunca bajamos los brazos. Quizás nos faltó algo de fortuna».

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