La Pulga fuera de su ecosistema

Manuel Mosquera

DEPORTES

16 jun 2018 . Actualizado a las 21:40 h.

A la vista de cómo fue la fase de clasificación de Argentina para el Mundial de Rusia, no es tan sorprendente este debut gris ante una selección de Islandia a la que también hay que dar su mérito. Nada es casualidad.

Sampaoli, desde un punto de vista que tiene su lógica, ha tratado de crear en su equipo un ecosistema parecido al que tiene Messi en el Barça, en el que todos juegan para la Pulga. Pero la excelencia que tiene a su alrededor en el conjunto azulgrana no es la misma que lo rodea en la Albiceleste. Dicho de otro modo. En su equipo, cuando se gira puede apoyarse en Luis Suárez, en Iniesta, en Coutinho... Está rodeado de talento. Sampaoli, queriendo copiar esa fórmula, se olvida del talento. Los jugadores de los que dispone no son los del Barça. El paisaje no es el mismo. Y empieza mal cuando los guardaespaldas son Mascherano y Biglia. Le sobra uno. Y no es fácil entender que Dybala no haya jugado este partido. Muchos dirán que porque es zurdo, pequeño y parecido a Messi. No estoy de acuerdo. Si cerca de él hubiese futbolistas de más calidad, Islandia habría tenido más problemas. Estoy convencido de que si Banega hubiese entrado desde el principio y hubiera apostado también por Dybala, el rival se habría visto en más dificultades porque hubiera tenido que tapar más huecos y más líneas de pase.

En todo caso, hay que reconocerle a Islandia que jugó un grandísimo partido y que lo tenía muy estudiado. Volvemos a lo de antes. Messi estaba tan solo que lo acabaron encerrando en su jaula. A su alrededor siempre tenía a tres futbolistas. En cuanto se giraba aparecía Hallfredsson. Y Bjarnasson se cerraba a su lado.