Fuster y Ares mantienen el pulso

Los dominadores del CERA salvan las trampas en Ourense


Apenas dos especiales -cada una de ellas a doble pasada- y el Rali de Ourense ratificó su fama de selectivo y exigente, pese a que congrega a los mejores pilotos del panorama nacional. Y es que en esa jornada inaugural ya se produjo la selección natural que dejó por delante a los tres primeros de la general del certamen, que una vez más volvieron a ser los más regulares.

El primer golpe de efecto lo protagonizó el hombre que venía de ganar las dos últimas carreras del CERA en Canarias. Cohete Suárez golpeó su coche a mitad de tramo y se vio obligado a abandonar, aunque en su equipo intentarán reparar el vehículo para que al menos pueda rodar y acumular kilómetros en la jornada de hoy.

Así la especial se fue al zurrón de Iván Ares. El campeón de España, con otro de los bólidos de Hyundai, paró el crono en 18.01.9, rebajando en 09.6 el crono de Miguel Fuster. El duelo estaba servido otra vez, aunque Ares no dudaba en señalar: «Se puede perder el rali aquí, el tramo no está para hacer números, llegar a la meta es un éxito». Vinyes, Pernía y el local Javier Pardo seguían a los dos primeros y se libraban de trampas en las que, además de Suárez, caían otros pilotos.

No fue mucho más sencillo lo que pasó después. Fuster le daba la vuelta a la cabeza de carrera, dándole un bocado de casi 16 segundos a Ares, que tuvo que rectificar una salida de pista al principio del tramo. Pero la cronometrada terminó en neutralización, cuando el dorsal número 62, de Eugenio Gómez y Rebeca López, enfrascado en la pelea de la Copa Dacia, terminó fuera de la carretera, dificultando el paso de sus perseguidores. También se sumó el adiós de Roberto Blach, que abandonó por avería la batalla de la Beca R2.

La segunda sección incrementó los problemas de la anterior. En A Peroxa, el frío y una incómoda neblina se unieron a la lluvia, para ponérselo difícil a los aficionados, pero más aún a los protagonistas de un Rali de Ourense que encendía todas las luces de alarma a los contendientes necesitados de llevar el coche a casa para sumar buenos puntos.

Fuster volvió a ser más rápido que Ares, pero esta vez la especial fue incluso más reducida en cuanto a tiempo de competición, porque el vehículo número 15, de José María González, se quedó cruzado en la calzada y forzó otro final neutralizado, también sin consecuencias graves para los pilotos, eso sí.

El cambio más significativo fue el ascenso del alaricano Pardo a la tercera posición, adelantando de una tacada a su compañero Joan Vinyes y al cántabro Surhayen Pernía.

A falta de la confirmación oficial de los tiempos, al cierre de esta edición, el último tramo completado fue el segundo paso por Toén - Castrelo, en el cual Ares le limó casi siete segundos a Fuster. La trilogía de Esgos, Cañón do Sil y Melias completará hoy una carrera que se muestra apasionante y complicada.

Entre el ritmo de Los Suaves y la sobriedad de Miguel Ángel

La marabunta del Rali del Ourense volvió al jardín del Posío, escenario bullicioso en el que, a medida que se acercaba la hora de iniciar la competición, se acumulaban aficionados, pilotos e integrantes de los diversos equipos y de la organización.

Las previsiones eran de lluvia y aunque la climatología parecía dar una tregua, fue iniciarse la ceremonia de salida y caer las primeras gotas, coincidiendo con las rondas de entrevistas de los mejores del CERA, comenzando por el asturiano Cohete Suárez, quién venía de ganar las dos citas en Canarias y elegía la primera posición de salida, tras imponerse en el tramo clasificatorio de la mañana, entre los entre los participantes prioritarios.

En el podio de salida comparecían personalidades como la secretaria xeral para o Deporte de la Xunta de Galicia, Marta Míguez; el Vicepresidente de la Diputación de Ourense, Rosendo Fernández y el concejal de Deportes del Concello de Ourense, Mario Guede.

Como invitados de excepción, la organizadora escudería Ourense contaba con figuras tan reconocibles, como Yosi, el cantante de Los Suaves o el que fue portero del Real Madrid y de la selección española, Miguel Ángel González. El septuagenario roquero montó más de un número de los suyos con la bandera gallega para dar la salida a varios de los pilotos participantes, ganándose sentidos aplausos, y reconoció que se lo había pasado en grande: «Aquí me estoy divirtiendo mucho, pero os voy a contar un secreto, aquí he venido a buscar el sonido perfecto para la guitarra eléctrica, me gustaría que sonara como estos coches, porque el motor y el rock and roll empastan muy bien. Así que, nada más, suerte a todos los que tienen que competir, aunque alguno ya lo he visto con pegatinas de Los Suaves y a esos tenemos que animarlos más».

Más tranquilo es el porte de Miguel Ángel González, que se desplazó desde Madrid para volver un día más a su tierra natal y participar de una competición del calibre del rali del nacional de Asfalto: «Gratifica sobre todo que se hayan acordado de mí para participar en estas cosas, porque me gustan. Son deportistas, gente joven. Les veo y me digo, dónde va mi edad, pero es una satisfacción ayudar a los amigos».

Reconoce el que fuera portero internacional que le gustaban de siempre los coches, aunque por su profesión no pudo practicar otros deportes de riesgo, aunque recuerda: «Sí lo hace Cañizares, con el que me llevo muy bien, pero ya como exjugador. Aquí hablamos además de un estandarte para la ciudad, con más de cincuenta años de historia».

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