China, en la bota de Vero Boquete

La futbolista gallega trata de adaptarse al «caos» asiático y promete que intentará aprender el idioma

Vero Boquete, en la Ciudad Prohibida de Pekín
Vero Boquete, en la Ciudad Prohibida de Pekín

Redacción

Están a punto de cumplirse cuatro meses desde que Verónica Boquete Giadáns (Santiago, 1987) anunció que cambiaba el confort que le proporcionaba uno de los grandes del fútbol internacional, el PSG francés, por una experiencia que recordará toda su vida. A Vero Boquete no le asustan las aventuras y de hecho se ha acostumbrado a ser la primera en todo. La primera en jugar con niños, la primera en ser profesional, la primera en triunfar en Estados Unidos, la primera en jugar y ganar una Champions, la primera en llevar a la selección a su primer Mundial y, no iba a ser menos, la primera española en probar la experiencia china.

Ella es así. Desafía lo imposible hasta conseguir cada cosa que se propone. Quiso ser la mejor de Galicia para dar el salto a la Primera española y acabó siendo la mejor futbolista española de la historia. Triunfó en Estados Unidos, Suecia, Alemania, Rusia y Francia y ahora desafía todo lo conocido en China. Lo está dando todo por el Beijing BG Phoenix porque se resignaba a ser suplente con minutos en el PSG. Y la adaptación no está siendo fácil. «Ya me estoy acostumbrando a este caos. La verdad es que todo es muy diferente y necesitas un tiempo para entender cómo va todo. El idioma es algo que te limita mucho, aquí muy poca gente habla inglés. Pero lo que más difícil hace todo es la manera de hacer las cosas. Como digo, aquí se vive en un caos que para ellos es normal, pero para los extranjeros no», explica.

La adaptación no es fácil para un occidental, incluso aunque seas una intrépida como Vero. Cosas tan mundanas como el café brillan por su ausencia. «En Pekín ya no tengo mucho problema porque ya he encontrado mis sitios de café y me he comprado cafetera italiana y café para casa.. Pero el problema es más cuando estás fuera, cuando viajamos. En los hoteles no suelen tener café y no es fácil encontrar cafeterías... Así que hay días que sufro con el “mono” y otros simplemente bajo mucho el nivel del café y ya me conformo con cualquier cosa [risas]», se resigna a decir.

Pero claro, el gen aventurero de la gallega está ahí y al final le acaba sacando el lado bueno a todo. «Me gusta lo diferente que es todo, otra cultura, el descubrir sitios nuevos cada día, la comida, que es mucha y muy buena... Soy consciente de que estoy viviendo una experiencia única y tengo suerte de poder hacerlo». Pero aún va más allá: intentará aprender chino: «Si la vida era demasiado corta para aprender alemán, para el chino ya ni te cuento [vuelve a reírse]. Pero hago mis avances y me gustaría al menos aprender lo básico para desenvolverme en el día a día», advierte.

Pekín tiene lugares mágicos por descubrir: Mercado de la Seda, Ciudad Prohibida, Palacio de Verano, Templo del Cielo, Gran Muralla, hutongs, Colina del Carbón, Mercado Nocturno de Wangfujing... «Si ya los hubiese visto todos parecería que estoy aquí más por turismo que por trabajo. Creo que lo que más me va a gustar e impresionar es la Gran Muralla, pero quiero ir a una parte más alejada, la menos turística y más “auténtica”. Por ahora, los hutongs me han encantado porque es la parte más antigua y más tradicional. Pero Pekín tiene mucho para ver y muchas cosas impresionan».

«Cuando termine la temporada decidiré si es el momento de volver»

En el Beijing BG Phoenix, Vero trata de disfrutar cada minuto de juego como si fuera el último. «Tengo la suerte de tener un entrenador que entiende el mismo fútbol y por eso vine aquí. Pero no es fácil porque a nivel táctico y de compresión del juego hay muchas carencias en China. Entonces tenemos que ajustarnos entre todos para poder sacar los mejores resultados. Es un proceso progresivo que lleva tiempo».

«Tenemos que adaptarnos todos. Esas carencias tácticas a veces provocan que encuentre más espacio entre líneas y es ahí donde puedo hacer más daño, pero también hay menos conexiones y dinámicas, lo que dificulta el juego», explica, en relación a cómo se adapta el fútbol chino a su juego.

En cuanto a los retos, Vero Boquete quiere llevar a lo más alto a su nuevo equipo, como ya hizo con los anteriores. «El objetivo del equipo es poder hacer una buena temporada, conseguir que el BeijingBG sea un equipo competitivo y consolidado, y a partir de ahí el club podrá crecer para convertirse en uno de los grandes. Personalmente estar aquí me exige mi máximo nivel para poder ayudar al equipo, y eso es exactamente lo que buscaba y lo que más me motiva. Quiero que mi rendimiento sea de notable alto o sobresaliente», explica.

Estados Unidos, Suecia, Rusia, Alemania, Francia y ahora China. ¿Será su último país antes de volver? «La verdad es que no lo sé. Ahora solo pienso en mi tiempo aquí, en aportar todo lo que pueda al equipo y absorber todo lo que sea útil. Cuando acabe la temporada, entonces veremos cuál es mi próxima parada. Si alguna otra liga o país interesante o es el momento de volver a casa y ayudar a impulsar más la Liga española», explica.

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