De la nada al todo en dos carreras

Manuel Fernández Estévez,  el vencedor del Rali Recalvi Rías Baixas solo había disputado una carrera, y triunfó por la insistencia del mítico piloto ourensano y su copiloto, Álex Cid


Hay amigos que bien valen un rali. Dos de ellos los acumula Manuel Fernández (As Neves, 1986). Y dice que gracias a ellos se impuso en el regreso del rali Recalvi Rías Baixas al Campeonato Gallego dos décadas después. El sábado no fue el día de los favoritos, fue el día de Manuel y de su copiloto Álex Cid (Celanova, 1981). Ya en frío, los dos bromean: «Foi unha victoria polo Miúdo».

Y es que una de las claves de que el último ganador del Rías lograse la primera victoria de su palmarés tras haber participado tan solo en una carrera en toda su trayectoria (debutó con un quinto puesto en el rali Sur do Condado del año pasado) fue el impulso personal que le dio a Fernández el mítico piloto ourensano y dueño de Casa Cid (lugar de encuentro de los amantes de las carreras) Miguel Paredes, Miúdo, a la sazón compañero de estudios de Manuel Fernández en el Marcote de Mondariz.

«No había corrido absolutamente nada. Me parecía muy difícil, pero Miúdo y Álex Cid veían que se me daba bien cuando íbamos a hacer nuestros pinitos a Braga y me insistieron para que corriese un rali. Me gustaba, y del Surco ya no me pude librar», relata el piloto. Alquiló un Ford Fiesta R2 y acabó quinto. Fue la excusa para que Cid y Miúdo continuasen con su insistencia. El propio prestigio del Rías Baixas hizo el resto. «Desde pequeño iba a verlo. Y el gusanillo ya está metido. La verdad es que desconocía este ambiente y es muy bonito. La gente me ayudaba y me animaba, incluso los pilotos que iban por detrás de mí», explica.

La accidentada jornada del sábado dejó el triunfo final en un mano a mano entre Manuel Fernández y Jorge Pérez. Con todo, el vencedor quiere otorgar a ese pulso el prestigio que cree que se merece. «Hay mucho nivel y con todos los favoritos en carrera, hicimos el tercer mejor tiempo. Tras sus percances, hubo que seguir luchando, porque había pilotos con mucha experiencia. Fue muy complicado», argumenta.

Dice que no se vio ganador hasta el último segundo y que supo mantener el temple para no cometer errores. Lo corrobora su copiloto Álex Cid (que ya se sentó en sus casi noventa ralis al lado de dieciocho pilotos, de la talla de Jorge Rantur, Iván Ares, Miúdo, Aitor Fernández...). «Su pilotaje es muy tranquilo, es lo mejor que tiene. No se complica. Sabe hasta dónde puede ir. Es inteligente, trabajador y disciplinado. Asimila rápido los conceptos», dice el amigo personal del piloto, que también lo es de Miúdo. Entre los dos le han orientado en los conceptos básicos de este deporte, desde leer las notas hasta la propia conducción.

«Sabíamos que manejaba bien, pero lo de Manuel es especial. Ser quinto en el Sur do Condado sin que faltase nadie y ser tercero en Gondomar, la casa de Meira, son resultados a tener en cuenta», razona.

Manuel Fernández participará de nuevo en el Sur do Condado. «Y tres o cuatro ralis más, antes de decidir si intento hacer un campeonato entero», explica. La disponibilidad laboral y el presupuesto ayudarán a tomar la decisión. Dos puntos comunes a veteranos y novatos en este deporte.

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