Trevor Cooney reaparece para desequilibrar en un momento decisivo


A Coruña

Lo tenía claro Trevor Cooney ya a finales de septiembre y así lo compartía con La Voz: «Antes de venir, estaba informado de lo que sucedía en el baloncesto español, ya sabía que el Leyma jugó los play off y sus aspiraciones. Y cuando ves que el equipo se quedó tan cerca del ascenso, dices: ‘Yo quiero ayudar a ese equipo. Quiero ser ese jugador que ayude a ese equipo a ganar partidos’».

El viernes, el estadounidense de Wilmington (de veintiséis años de edad) cumplió con su parte. No solo por el triple final que cerró el partido a dos segundos del final de la prórroga y adelantó al Leyma en la serie, sino que también fue decisivo en ciertas fases del duelo reforzando la tarea que estaban realizando Monaghan, Olmos y Sonseca.

Cooney reaparece con sus anotaciones después de una temporada en la que destacó también en la racha de cuatro victorias consecutivas que el Leyma encadenó a principios de diciembre contra el Palencia, Manresa, Barcelona y Palma. «También hubo días de 28 minutos y tres puntos», matiza un Aranzana que siempre confió en el norteamericano. «Confío en su trabajo. Cuando trabaja, sigue jugando. No solo se puede fijar uno en el ataque, en si mete o no. Es un tirador. A veces hay rachas efectivas y otras, no tanto, en las que no le salen las cosas, pero tiene talento», analiza. «Trabajamos para que sea mejor jugador y creo que lo logramos», se congratula.

El técnico cree que «el equipo tiene que ayudar a que le lleguen balones liberados en momentos importantes y él también tiene que buscarse esos espacios».

Con todo, Aranzana reflexiona y admite que «a veces se le presionó demasiado». «Teníamos mucha exigencia con él, y es su primera temporada entera en Europa, es joven y es normal que le haya costado adaptarse», dice.

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