Un trabajo de narices

José Luis Abadín

DEPORTES

PIERRE-PHILIPPE MARCOU | Afp

12 may 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Mucho se ha hablado de las actualizaciones que llegarían para McLaren, se dijo que en China, luego para Bakú, pero finalmente han llegado para el GP de España en Montmeló. Todos los equipos traen actualizaciones, pero al final los recursos de cada equipo acaban imponiéndose. Y, en el caso de McLaren, solo hace falta echar un vistazo al centro tecnológico de Woking para ver que tienen la materia prima para lograr mejorar la situación actual. Puede que no tengan a la misma gente de cuando ganaron su último Mundial con Hamilton, pero tienen los mimbres para poder reconducir la situación. Y el morro que han traído para Barcelona es la primera piedra del camino. Alonso dio una lección de pundonor en Bakú, con el coche a dos ruedas consiguió regresar a boxes y luego tener una carrera consistente en la que supo atacar cuando tocaba y lograr un grandísimo resultado.

Hamilton no está teniendo su año más espectacular, pero siempre ha estado ahí, y por eso está líder. Al final gana el que más puntos suma en una temporada y Vettel yendo líder en Bakú debió pensárselo un poco mejor antes de lanzar un ataque un poco suicida en la primera curva tras la resalida, frenó tardísimo y sumando el golpe de China, que no fue culpa suya, y el error en la carrera al súper esprint de Bakú (solo 10 vueltas tras el accidente de RedBull) han puesto en bandeja el liderato a su rival.

Y hablando de Red Bull… No podemos decir que no se venía venir el incidente, Verstappen fue muy agresivo toda la carrera con Ricciardo, quizás intentando reivindicarse tras el carrerón del australiano en China, pero estuvo al límite cubriendo los adelantamientos, y en mi opinión tiene bastante más culpa que Ricciardo en el accidente, ya que cambió la dirección tras el amago que le hizo su compañero. De puertas para afuera le quitan hierro al asunto, pero las aguas están muy calientes.