Un clásico en la balanza de la temporada

El Barça, ya con el doblete en el bolsillo, recibe a un Madrid pendiente de la final de la Champions


Redacción

Siempre hay algo en juego en los clásicos. No existen duelos descafeinados entre un Barça y un Madrid incomprensibles el uno sin el otro. Con la Liga ya decidida a favor de los azulgrana, ahora rivalizan por cuál de los dos cuajó mejor temporada: si el doblete culé pesa más que esa tercera Champions consecutiva que los blancos todavía aspiran a sellar. Una polémica en la que ayer terciaron los entrenadores, que fueron futbolistas antes de sentarse en sus respectivos banquillos. «La Liga es la que te dice cómo estás durante un año entero y al final la gana el mejor todo ese tiempo. La Champions tienes que saber competir y el Madrid sabe hacerlo como el que más, de eso no hay duda, pero depende también de otra serie de factores, un punto de fortuna o que no tengas un mal día como nos pasó a nosotros», consideró Valverde. «Para mí, es más difícil ganar la Liga (que la Champions), pero eso no es algo nuevo, ahora no cambia nada, siempre lo dije», agregó Zidane mientras reconocía el mérito de su archirrival, pese a la negativa de saludarlo esta noche con el pasillo a los campeones.

Sin homenaje expreso, el clásico encierra varios premios simbólicos. El Barça, que ya conquistó el clásico del Bernabéu por un rotundo 3-0, pretende concluir la Liga invicto, algo que ningún club ha conseguido desde que el Madrid lo hiciera en la temporada 1931-32. Eran otros formatos y otras rivalidades. Los blancos, a su vez, aspiran a infligir la primera derrota a su eterno adversario, al tiempo que arreglan mínimamente la sideral distancia liguera entre ambos y que ahora mismo es de quince puntos. Si llega a dieciocho, marcaría una ventaja que los azulgrana nunca antes sacaron a su máximo rival al final de un campeonato. «En los tiempos que corren terminar una Liga sin perder me parece algo importante y muy difícil, vamos a ver si lo conseguimos», destacó Valverde.

El choque se convertirá, además, en el primero que el Barça dispute ante su hinchada después de cantar el alirón el pasado domingo en Riazor y el último clásico de Iniesta después de 22 años en el club. «Iniesta es un jugador que admiramos, no es un jugador cualquiera. Lo que ha hecho y lo que es como persona lo sabemos todos, solo hay que saludarlo y desearle suerte para su futuro», señaló elogioso Zidane.

Se espera que el albaceteño lidere la alineación de gala azulgrana, que presenta la única duda de Dembélé o Coutinho como acompañantes de Luis Suárez y Messi. Este, autor de 32 goles y con una distancia considerable sobre Cristiano (24) por el Pichichi, pretende abrir brecha por la Bota de Oro, en la que aventaja al delantero del Liverpool Salah por un único tanto. El Madrid, con titulares, pero sin correr ningún riesgo, recupera a Nacho, quien podría probarse como lateral derecho a 20 días de la final de Kiev y devolver a Lucas Vázquez a su posición natural. Será un clásico con menos pimienta, pero con el mismo peso de siempre.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Un clásico en la balanza de la temporada