Teri y Tokio: tan lejos, más cerca

Teresa Portela disputa desde hoy en Trasona la prueba selectiva para el Europeo y los Juegos del Mediterráneo, un indicador de sus bazas olímpicas


El sábado Teresa Portela celebrará su trigésimo sexto cumpleaños en Trasona, Asturias. Si todo va bien, lo hará arrancando la segunda Copa de España de Esprint Olímpico, con su nombre escrito en la hoja de inscripción de la selección española en la prueba del K-1 200 de la Copa del Mundo de Szeged, el Campeonato de Europa de Belgrado, y los Juegos del Mediterráneo de Tarragona. Un derecho que pelea entre hoy y mañana en el embalse astur en el macroselectivo con el que la Real Federación Española de Piragüismo dirime el grueso de los equipos nacionales de esprint sénior, sub-23 y juvenil con los que irá a competir en el primer tramo del calendario internacional de la temporada.

Hablamos del ecuador del ciclo olímpico. A un año del Mundial que pondrá en lid las primeras plazas para los Juegos de Tokio 2020. «Tokio aún no está en mis planes. Me parece tan lejos... Veo muchísimas paladas por el medio», decía ayer Portela desde Trasona. Y sin embargo, aún exponiendo lo innegable, «aún falta este año y el que viene», Teri es contundente: «No. No me descarto para estar en Tokio», donde se convertiría en la española con más participaciones en los Juegos Olímpicos, hoy empatada a cinco con la atleta María Vasco, la tenista Arantxa Sánchez Vicario, la nadadora María Peláez y la tiradora María Pilar Fernández.

Tan lejos. Más cerca. La kayakista de Cangas es comedida, pero lejos de negar la mayor, no hace más que dibujar el skyline de Tokio en su horizonte cuando declara que «ahora mismo estoy pensando en competir en el Campeonato de Europa y del Mundo». Disfrutada la descarga del año 1 después de Río, con su triunfo en la Final B del K-1 200 del pasado Mundial, Teri Portela se ha pasado todo el invierno trabajando como ha venido haciendo desde su temprano salto a la élite internacional del piragüismo de la que, a sus palabras nos remitimos, no parece dispuesta a bajarse por su propio pie.

Aunque se ha inscrito tanto en el selectivo del K-1 200 como en el del K-1 500, la gallega reconocía ayer que a Trasona va a por el primer barco. Su barco. Con trece rivales pero, parece, una única oponente. La asturiana Sara Ouzande, que un año atrás le birlaba precisamente la plaza en el Europeo. A las 9.50 y 9.55 se disputan hoy las semifinales del K-1 200, y a las 11.35 se descubrirá la identidad de la palista que se lo lleva todo.

Dos notas discordantes sobresalen en la armonía que envuelve la rutina que desde hace tantos años mantiene a Teri Portela en la élite. Y sin embargo, cabe la posibilidad de estar ante dos añadidos capaces de enriquecer la melodía que entone la de Cangas el resto de ciclo olímpico. Por un lado, la extracción de parte de su menisco derecho, roto sin previo aviso mientras se entrenaba corriendo a pie, que la mantuvo parada la primera quincena de diciembre. Sin la menor secuela aparente, la gallega podría haberse liberado de un lastre seguro letal de caer a plomo en medio de la temporada. Por otro, su cambio de club, fichando por el UCAM Murcia de David Cal, su único patrocinador, que la lleva apoyando desde el 2015 y por el que ha aparcado la elástica de toda su vida. Un proyecto que le proporciona una nueva «ilusión» camino de los 30 años de carrera, sin romper ese nudo afectivo que, destaca, la mantiene unida y arropada por el Club de Mar Ría de Aldán.

Sieiro y Vallejo abren las pruebas ganando el C-2 ?1.000

El macroselectivo de esta semana en el embalse asturiano de Trasona arrancó a última hora de la tarde de ayer con la final directa por hacerse con el C-2 1.000 sénior en la primera Copa del Mundo de la temporada y el Campeonato de Europa. Y el puesto fue para los grandes favoritos, los palistas del Club Piragüismo Poio-Conservas Pescamar Sergio Vallejo y Adrián Sieiro, que se impusieron al canoísta del Breogán do Grove Noel Domínguez en pareja con el asturiano David Fernández, y al olímpico en C-1 200 Sete Benavides y su compañero en la UCAM Antoni Segura.

La final del C-2 1.000 absoluto era el preámbulo a dos intensas jornadas que entre hoy y mañana decidirán las identidades de los ocupantes de 19 barcos individuales y dobles para la primera Copa del Mundo y el Europeo absoluto, y para el Mundial sub-23. También para los Juegos del Mediterráneo en los casos de las modalidades de K-1 200 y 500 femenina, y K-1 200 y 500 y K-2 500 masculina. Además, el selectivo del K-1 500 femenino servirá de criba para la formación del K-4 500 absoluto en la cita continental, y sub-23 en la Mundial; en esta última categoría, incluyendo el K-2.

En la lista de inscripción figuran 64 embarcaciones gallegas, con un buen número de palistas doblando barco en busca de aumentar sus posibilidades de internacionalidad y de sacar la cabeza llegados al ecuador del ciclo olímpico. Con plazas apuntando a Galicia, como el C-1 1.000, que parece cosa de Adrián Sieiro o Diego Romero (Breogán), el K-1 200 con Teresa Portela, la canoa femenina, y Carlos Arévalo peleando con el castellano-leonés Carlos Garrote el K-1 200.

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