Los nuevos rugidos de Tiger Woods

Álvaro Martínez-Rumbo Cortés

DEPORTES

SAM GREENWOOD | Afp

13 mar 2018 . Actualizado a las 13:02 h.

Los genios no tienen reglas ni les incumbe la edad, Federer sigue ganando como número uno a sus 36 primaveras, Michael Jordan eclipsó con otros tres anillos su retorno a la NBA pasada la treintena y Tiger ha rozado la victoria con 42 años después de sus graves lesiones. Estos superdotados deportistas saben que sus rivales no dudan de que son superiores. La famosa frase de «Tiger es capaz de ganar con el swing B» verifica su colosal palmares de 14 grandes.

El golf está de enhorabuena por volver a disfrutar de un icono universal que «parece ficción». En la vuelta inicial, al llevar 10 hoyos le dije a mi camarada que creía que Woods iba a ganar, por la simple razón de que le veía con un ritmo formidable y acabando el «swing» con su famoso molinillo. El resto es «coser y cantar» para alguien al que hemos visto arrasar a sus rivales desde sus tiempos universitarios.

La nueva versión del Tigre es que debido a las cuatro operaciones de espalda ha conseguido reaparecer con explosividad, de la cual todo el mundo dudaba excepto su extraordinario doctor y el mismo Woods. Debido a su nuevo físico y de manera autodidacta, ha sabido contrarrestarlo con una variación en su «swing» que, según expuso el reputado analista Peter Kostis «se desplaza hacia la derecha del eje en la subida del 'swing' para poder crear más velocidad en la bajada del palo». Con sus últimos profesores después de Harmon, principalmente con Haney y Foley, sacrificaba distancia por rectitud.