Tiger ilusiona de nuevo, pero no culmina con el título

Paulo Alonso Lois
Paulo Alonso REDACCIÓN

DEPORTES

Tiger Woods vuelve a enamorar al público
Tiger Woods vuelve a enamorar al público SAM GREENWOOD

Woods recobra las mejores sensaciones en el Valspar Championship, que ganó Casey

11 mar 2018 . Actualizado a las 22:55 h.

El genuino zarpazo de Tiger Woods llegó el sábado, en la salida del 14 del Copperhead Course, en la bahía de Tampa. Con una calle de 406 metros por delante, agarró su driver, pinchó el tee con decisión y regaló un latigazo de época. A sus 42 años, con cuatro operaciones de espalda y otras tantas de rodilla encima, movió el palo con una violencia descomunal. Tanto, que la cabeza del driver viajó a 207 kilómetros por hora. Lo nunca visto en toda la temporada en el PGA Tour, en la que la media es de 181 km/h. La sacudida le valió luego el birdie en ese par 5. Aunque ese dígito en su tarjeta fue lo de menos. Lo relevante es la determinación con la que pegó ese golpe, un mensaje inequívoco. Otro toque soberbio lo dio ayer con un putt de 14 metros el 17 que le devolvía una opción de victoria.

El Tigre ha vuelto.

Aunque no culminó, Woods empató en la segunda plaza (-2 este domingo para un total de -9) en el Valspar Championship, que ganó Paul Casey (-10). Pero su progreso en la gira de torneos en Florida evidencia que, antes o después volverá a ganar. Y eso ya es un acontecimiento para la industria del golf, para el espectáculo que nadie como él ha generado en los últimos 30 años. No celebra un título desde el Bridgestone Invitational del 2013. Pero, por encima de cualquier dato, su juego fluye de tal manera que apunta a la precisión de sus mejores días.

El latigazo del sábado en el 14 habría resultado solo una anécdota si no hubiese descrito una actuación tan brillante durante los cuatro días del torneo. Se aupó Woods en el juego corto que lo hizo único durante la época en la que encadenó un grand slam tras otro hasta sumar 14 en el 2008. De sus manos, sutiles, salieron increíbles golpes de recuperación entre los árboles, chips prodigiosos alrededor del green, putts que desafiaban las leyes de la física...