Adiós a Quini, un caballero y una leyenda del fútbol español

La Voz

DEPORTES

Alejandro García

El Brujo, exjugador del Sporting y el Barcelona e internacional con España, falleció a los 68 años tras sufrir un infarto en plena calle mientras paseaba

27 feb 2018 . Actualizado a las 23:45 h.

El exjugador del Sporting de Gijón y el Barcelona Enrique Castro, el brujo Quini, falleció a última hora de este martes, a los 68 años, tras sufrir un infarto en Gijón en plena calle, cerca de su casa, donde intentaron reanimarlo antes de trasladarlo a un centro hospitalario. Quini fue delegado del Sporting hasta agosto del 2015 y actualmente era responsable de relaciones institucionales del club gijonés. Leyenda del fútbol español, ganador de cinco trofeos Pichichi en Primera -tres con el Sporting y dos con el Barcelona? y dos en Segunda, con la selección española participó en dos Mundiales (Argentina 1978 y España 1982) y también en la Eurocopa de Italia 1980. Jugó 35 partidos internacionales y marcó ocho goles.

Quini nació el 23 de septiembre de 1949 en Oviedo y desarrolló su carrera profesional entre el Sporting, en el que militó quince temporadas divididas en dos etapas -1968-1980 y 1984-1987-, y el Barcelona, cuya camiseta vistió entre 1980 y 1984. El equipo de Gijón lo había fichado del Ensidesa en 1968 y desde entonces se convirtió en la referencia de una gran generación de sportinguistas. Llegó al Barça en 1980, siendo entrenador Ladislao Kubala, después de muchos intentos del club barcelonista por conseguir su fichaje. El club catalán desembolsó 82 millones de pesetas (unos 500.000 euros) por su fichaje. Fue el autor del gol 3.000 de la historia del Barcelona, donde ganó la Copa de 1981 contra su Sporting, la Recopa (1982) y en 1983 tres títulos: la Copa, la Copa de la Liga y la Supercopa.

Ejemplo de caballerosidad, toda la familia Castro vivía con pasión el fútbol. De hecho, su hermano Jesús, que falleció ahogado en una playa cántabra cuando auxiliaba a una persona en apuros, fue portero del Sporting durante diecisiete años. Otro hermano, Rafael, Falo, también de guardameta en el Sporting de Gijón Atlético.

Quini protagonizó también un hecho inédito en el fútbol español, cuando fue secuestrado el 1 de marzo de 1981, después de finalizado un encuentro frente al Hércules que el Barcelona había ganado por 6-0 con dos goles del delantero asturiano. Dos individuos lo encañonaron con una pistola y se lo llevaron en su propio coche, iniciando un calvario de veinticinco días para el jugador y para sus compañeros de equipo. Tras su liberación, Quini retiró la acusación contra sus captores, aunque el Barcelona decidió seguir adelante con la causa y estos fueron condenados a diez años de prisión y a pagar cinco millones de pesetas al jugador, dinero al que Quini renunció.

En los últimos años, Quini también tuvo que batallar contra el cáncer, una pelea de la que salió victorioso, a pesar de soportar un tratamiento enormemente agresivo. El fútbol español dice adiós a una leyenda dentro de los campos de juego, en los que fue un delantero con una enorme capacidad rematadora, y también fuera de ellos, pues por su extraordinario carácter y afabilidad se ganó el reconocimiento de todos aquellos que le conocieron y trataron.

Numerosas muestras de pesar y dolor por la muerte de «un hombre bueno» y «un ejemplo de valores»

El fallecimiento de Quini despertó ayer de forma unánime las condolencias del mundo del fútbol. Entre las primeras reacciones, la del Deportivo y la del Lugo. El club coruñés recordó a a Quini como un «hombre bueno, un caballero del fútbol». «Falleció un hombre bueno, un caballero del fútbol, Don Enrique Castro. Nuestro cariño para todos sus allegados. Descanse en paz Quini», escribió el Deportivo en su cuenta oficial en Twitter.

El Lugo también expresó su pesar por el fallecimiento de Quini, al que considera un «ejemplo de los valores» del fútbol. «Lamentamos el fallecimiento de Enrique Castro, Quini, persona muy querida y respetada dentro del mundo del fútbol español, y ejemplo de los valores que encarna nuestro deporte. Trasladamos nuestras condolencias a toda su familia y a la del Sporting. Descanse en paz», escribió el Lugo en sus redes sociales.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se unió al pesar por la muerte de Quini. «Mi sentido pésame a la familia y amigos de Enrique Castro, Quini, histórico jugador, leyenda del deporte. Su recuerdo perdurará entre los amantes del deporte», resumió Rajoy en su cuenta de Twitter.

«Tristemente hoy nos ha dejado a los 68 años de edad. Nuestro pésame y afecto a sus seres queridos y a las aficiones del Sporting y del Barça. Descanse en paz», añadió el dirigente del PSOE Pedro Sánchez en su cuenta de Twitter.