Cuando el pasado amenaza el futuro

Tres jugadores que militaron en el Breo visitan hoy el Pazo con Melilla


LUGO / LA VOZ

El partido de hoy no será uno más. Nunca lo es cuando dos históricos como Melilla y Breogán se cruzan en la pista, pero a estas alturas de la temporada y con tres triunfos separando a los de Cafés Candelas de los norteafricanos, todavía menos. Esta tarde una temporada entera se juega en 40 minutos y por si los alicientes fueran pocos, tres jugadores del equipo de Alcoba vistieron la celeste en el pasado. La cita es en el Pazo a las 19.15 horas.

Dani Rodríguez, Pablo Almazán y Mamadou Samb defendieron los colores del Breogán en diferentes momentos. Base y alero coincidieron en la misma temporada, la 2013-2014. Ese año los lucenses fueron cuartos en la liga regular y cayeron en las semifinales contra el Burgos (3-0). El interior senegalés arribó al Pazo la campaña siguiente y subió al tercer puesto de la competición liguera. Cayó en la final del playoff contra el COB, en el último de los cinco partidos.

Era julio del 2013 cuando los celestes anunciaban el primer fichaje de la temporada: Dani Rodríguez (Esplugues, 1984) y entonces ya tenía una dilatada experiencia en el baloncesto nacional. Criado en una de las canteras míticas, el Joventut, su dirección en el juego fue clave aquella temporada para guiar a los de Lisardo Gómez y él determinante en muchos partidos de aquel año. De la misma manera, el base está siendo un jugador fundamental en el juego melillense, que se aprovecha de su pericia en la batuta y su bloqueo directo.

Pablo Almazán (Granada, 1989) militó en el Breogán el mismo año que Dani. Destacó por su entrega y su relevancia en el juego de Lisardo. Es un alero alto, valorado por su versatilidad y su trabajo tanto en defensa como en ataque. Su físico le ayuda para sacar ventajas en el uno contra uno y también puede pelearse en el poste bajo. Esta es su tercera temporada en el conjunto de la ciudad autónoma y es uno de los baloncestistas más experimentados del equipo rival.

Carismático como pocos, el interior Mamadou Samb (Senegal, 1989) conquistó el corazón de los celestes hace dos temporadas. Es un ala-pívot capaz de jugar abierto, con mucho peligro desde el perímetro y con una envergadura que le da muchas ventajas en la pintura. Será su primer partido en el Pazo dos Deportes desde que dejó el Breogán, la pasada campaña militó en el Palencia, pero no estuvo en el cruce de ida que se disputó en la cancha celeste. Sin duda, será un duelo especial para el senegalés que está siendo importante en el esquema de Alcoba esta temporada.

Salva Arco, a la inversa

El capitán del Breogán hizo el camino a la inversa. Salva Arco (Navas, 1984) militó en Melilla en dos ocasiones: la 2004-2005, cuando su carrera profesional apenas despegaba y la 2011-2012, ya curtido en la categoría. La experiencia del alero catalán fue clave en el equipo dirigido entonces por Gonzalo García de Vitoria, que cayó en la final de los playoffs contra el Menorca. Hoy Arco afronta su segunda temporada en Lugo y se ha convertido en un jugador llave para Natxo Lezkano. Sus dotes de líder han ayudado a moldear un equipo con muchas novedades. Su intensidad en la pista y su comunión con el público son dos de sus grandes cualidades.

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