El Real Madrid se desangra con un nuevo empate

Efe

DEPORTES

Kai Försterling | Efe

El empuje del Levante permitió a los granotas emptar el partido en ei 89´con un gol del debutante Pazzini

03 feb 2018 . Actualizado a las 22:53 h.

A once días de recibir al PSG en un partido que marcará la temporada y, seguramente, el futuro de Zinedine Zidane, el Real Madrid recayó en los peores síntomas de su enfermedad y cedió dos puntos ante el Levante que tenía en el bolsillo. Ha recuperado parte de su tradicional pegada el equipo, ya que suma 13 tantos en los tres últimos partidos, pero su desgobierno y su fragilidad defensivas son alarmantes. Permitió que le empatasen dos veces e incluso pudo ser peor al final. El equipo blanco se parte con pasmosa facilidad, no sabe cerrar los choques, duda más de lo permisible en todas las líneas y evidencia problemas físicos y tácticos. Sólo el croata Luka Modric inmenso en todas las facetas del juego, estuvo a la altura del escudo. El Madrid podría quedarse este domingo a 21 puntos del Barça, nada más y nada menos. No se encuentra incluso en duelos que domina con tanta claridad como el del Levante en el primer acto. Y Zidane tarda en reaccionar. Isco salió al rescate pero su gol fue insuficiente ante un rival que lleva dos meses y medio sin vencer pero, por ahora, es el único en presume de no haber perdido frente al campeón en esta Liga.

Zidane pudo alinear por primera vez este curso a su once de gala, ya que Ramos ha superado su problema en un gemelo y necesita minutos para adquirir ritmo de competición de cara a la final ante el PSG del 14 de febrero. Salvo lesión, el técnico marsellés presentó en el Ciutat de Valencia el mismo equipo que jugará ante los parisinos en el Bernabéu, con la excepción de Carvajal, que está sancionado para ese choque y dejará su lugar seguramente a Nacho, un comodín muy fiable. Enfrente, un Levante muy defensivo de salida, con tres pivotes de contención y el lateral Coke como único titular de los siete refuerzos invernales. Experencia para la zaga granota con el exsevillista.

Desde el inicio, el duelo mostró el guión previsto, incluso acentuado. Posesión y dominio para el Real Madrid ante un rival con las líneas muy juntas y pensado sólo para defender y tratar de sorprender en alguna contra o acción a balón parado. Los blancos se lo tomaron con tranquilidad y paciencia y durante muchos minutos recuperaron sensaciones de normalidad. Encontraron el gol incluso antes que el buen fútbol, lo que ya les ocurrió en los últimos partidos ante el Deportivo y el Valencia, y recuperaron el poderío a balón parado. Un saque de esquina, un cabezazo muy forzado y bastante lejano de Ramos y el despiste de Oier tras un movimiento de Benzema, que no llegó a tocar el balón.