¡Una osadía beber caldo!

En pleno calor extremo en las zonas de calma ecuatorial hay que beber agua de mar pasada por la potabilizadora

.

¡Y yo que creía que las etapas más duras iban a ser las del Océano sur! Qué equivocada que estaba y qué engañada me tenían los doldrums

Como recordaréis, en la segunda etapa cruzamos desde Lisboa a Ciudad del Cabo y nuestro paso por los doldrums y el ecuador fue bastante estable, con algún que otro chubasco, pero con un viento medio de entre 10 y 12 nudos sin apenas parón, así que esa era la única experiencia que tenía. Una experiencia muy buena.

Si Juan Vila te comenta antes de salir que vamos a tener unos doldrums muy activos, entonces esto es lo que pasa: una vez que dejamos atrás las Islas Salomón (un paraíso verde en medio del Pacífico) el viento empezó a disminuir de intensidad hasta tal punto que llevamos más de dos días con calmas. Creo recordar que son dos, o a lo mejor son menos, o puede que más... ¡pierdes la cuenta!

Todos los días se convierten en un pequeño infierno. En cubierta te pasas las horas de tu guardia debajo de un sol radiante, temperaturas muy elevadas y escasa sombra. Si tienes suerte conduces o trimas, pero si no, vas directamente al banquillo que se sitúa lo más a proa posible, ya que es muy importante tener el máximo peso posible a proa con estas condiciones.

En el banquillo te pasas el día mirando al cielo, al agua o a los otros barcos buscando información que ayuden al equipo. Siempre expectante a un posible cambio que te permita entrar en acción. Cuando terminas tu guardia empieza la segunda parte del

pequeño infierno: toca descansar en una auténtica sauna. Dormimos en el suelo lo más adelante posible, debido a las altas temperaturas y la ausencia de ventiladores, que están fijos en las literas, por lo que sudas todo el tiempo. Para rehidratarnos bebemos el agua que producimos con nuestra potabilizadora sacándola del mar, y en esta ocasión estamos pasando por la zona con las temperaturas más altas del agua… ¡Una auténtica osadía beber caldo!

Ahora parece que estamos abandonando las calmas y entrando en un mar de nubes cargadas de sorpresas. Cambios de intensidad y dirección de viento, chubascos y alguna que otra calma, así que tocará poco descanso y mucho trabajo si queremos luchar por la etapa, ¡estamos todos los barcos pegados!

Os tengo que dejar, voy a intentar descansar un poco antes de volver a salir a cubierta. Llevamos unas horas bastante movidas. Recordar que podéis seguir la regata en la web desafiomapfre.com.

¡Un saludo desde mis queridos doldrums!

Támara Echegoyen es campeona olímpica de vela y la primera regatista española que participa en la Volvo Ocean Race

Votación
3 votos
Comentarios

¡Una osadía beber caldo!