Jorge Prado se muda a Roma con un mito

El lucense entrena desde octubre en Italia en el equipo de élite de KTM con el 9 veces campeón mundial Antonio Cairoli, un plan interrumpido ahora por su lesión de codo


Redacción / La Voz

Jorge Prado vuelve a revolucionar su vida para entrenar ahora junto a un mito. Desde octubre el niño prodigio del motocrós trabaja con el equipo principal de KTM en Italia, junto al staff que cuida del nueve veces campeón del mundo Antonio Cairoli. Un salto de nivel para empaparse del talento y la profesionalidad de una leyenda de su deporte, un cambio que le hizo abandonar Lommel, en Bélgica, donde pasó los cinco últimos años. La hoja de ruta la trastocó su fractura de hace unos días en el codo, con una recuperación que realizará en las primeras semanas en su antigua residencia, para volver a subirse a una moto en febrero, según sus planes iniciales.

«KTM tiene dos grupos de trabajo, uno en Bélgica y otro en Roma. Allí en Italia solo estarán Cairoli, que es el actual campeón de la categoría de 450 centímetros cúbicos, y Jorge. Para nosotros supone estar ya en lo máximo en el Mundial, por la infraestructura del equipo De Carli Racing», explica Jesús Prado, su padre y su principal apoyo en Italia, ya que la madre y la hermana del piloto siguen en Lommel. El proyecto liderado por Claudio de Carli en colaboración con KTM incluye motos oficiales, el soporte de fábrica, mecánicos para cada piloto y una pista privada de entrenamiento en Malagrotta, a las afueras de Roma.

A sus 33 años, Cairoli es el actual campeón de la categoría reina, para un total de nueve títulos mundiales. Mientras, a punto de cumplir 17 años, Prado bate récords de precocidad, con la victoria de abril en Trentino (Italia) como confirmación del espléndido porvenir que todos los analistas le auguran. De hecho, la próxima temporada aspira al podio final del Mundial, un puesto que Cairoli, por ejemplo, solo alcanzó con 19 años.

«Este equipo tiene diez títulos Mundiales. Es el lugar ideal para entrenar. Estuvimos en Italia desde octubre, y volábamos los fines de semana a Bélgica. Durante el Mundial, es posible que pasemos etapas en Lommel, por su situación, pero la base la tendremos en Roma por diferentes motivos», explica el padre del piloto.

Pese al contratiempo de la fisura en el codo, el Mundial está a salvo para Prado. Podría debutar en marzo en la prueba de Neuquén, en la Patagonia Argentina. Si nada se tuerce, iniciaría allí el reto de terminar el curso en el podio a final de temporada. Una proeza para un niño que ya fue séptimo en su estreno en el calendario del Mundial en el 2017.

Las sesiones en Roma, claves para evitar más mareos por el calor extremo

Con 16 años, Jorge Prado lució como el más joven del Mundial de motocrós durante el 2017, cuando firmó un brillante séptimo puesto final. Y seguirá siendo el benjamín del circuito en el 2018. No hay más pilotos que afronten la dureza del campeonato a semejante edad. Por eso en la primera campaña en el Mundial de MX2, el lucense padeció algunos problemas físicos. Sobre todo, cuando se enfrentó a altas temperaturas y sufrió algún mareo. La adaptación a esas condiciones supone otra de las claves de su traslado a Roma.

«Hasta ocho veces no puntuó durante el Mundial de la temporada pasada por problemas con el calor. Tuvo unos resultados muy buenos, pero lastrados por esos abandonos. Ahora confiamos en que adquiera más regularidad. Entrenar en Roma, sobre todo en verano, a más temperatura que en Lommel, puede ayudarle en su adaptación al calor», razona su padre.

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