Bale estropea el chiste

El galés rescata al Real Madrid en un encuentro absurdo y lo mete en la final


Van dos, solos, sin más adversario a la vista que Navas, y uno se mete en fuera de juego. Esa fue, nada más comenzar la segunda parte, la reducción del esperpento que llevó al Real Madrid a semifinales del Mundial de Clubes. Una cita con mucho más nombre que enjundia, a la espera de que algún organismo sensato le meta mano. El campeón de Asia, el de Oceanía, o los anfitriones del torneo están a años luz del vencedor de la Champions. El Al Jazira, concretamente, no da siquiera el nivel para la segunda categoría española.

A muchos de sus futbolistas les faltan conceptos técnicos básicos, indispensables para que un equipo encadene más de tres pases, o evite regalar repetidamente la pelota en el interior de su área. Cristiano y Benzemá se hincharon a rematar a un palmo de Ali Khaseif, tan rápido de reflejos como afortunado.

Entre el exigido meta local, la mala puntería y el palo, abortaron media docena de ocasiones claras antes de llegar al cuarto de hora de encuentro. Disparos en situación inmejorable, algunos casi bajo palos, que pusieron de manifiesto el monumental bloqueo que afecta al conjunto blanco.

Incrédulos ante lo ocurrido, cada vez más futbolistas del Madrid fueron arrimándose al área rival para probar suerte. Tanto chutaron que el portero del Al Jazira acabó por lesionarse, sobrecargado de trabajo. Aguantó tocado el primer tiempo completo, y junto a él resistió su equipo, que incluso logró ponerse en ventaja. Y fue precisamente por culpa de las facilidades que estaba dando.

Un gol del anfitrión era algo inimaginable; también para la zaga merengue, más atenta al final de las acciones del campeón de Europa que al inicio de las que ponía en marcha el adversario. Acostumbrados a que los futbolistas de Ten Caté les entregaran la pelota, ningún defensor visitante se recuperó a tiempo de la sorpresa de verlos sumar varios pases hasta aproximarse a Navas. Ni Casemiro, ni Achraf, ni Varane supieron frenar a Romarinho, que anotó al borde del descanso.

La pájara se repitió al regresar del vestuario, retratando al lateral marroquí en una noche para el olvido; pero Boussoufa se metió incomprensiblemente en fuera de juego y fue detectado por el VAR, que irrumpía por segunda vez en el duelo.

En la primera, sirvió para anularle un gol de aspecto bastante legal a Casemiro, dentro de aquella inocua avalancha de ocasiones blancas del inicio. El vendaval se repitió tras el ficticio 2-0 y esta vez dio resultado. Ya con otro meta resguardando a los emiratíes, marcó Cristiano a la enésima y cerró la remontada Bale. En el 81, recién ingresado al campo. Ni siquiera puede hablarse de reivindicación del galés, porque la entidad del partido no admite nada extraordinario. En todo caso, al meter al Madrid en la final frente al Gremio estropeó el chiste cuando se sentía la carcajada.

?Al Jazira (1). Ali Khaseif (Al Senaani, min 51), Fayez, Ayed, Jumaa, Rashid, Al Attas, Alhosani (Rabia, min 72), Khalifa (Eissa, min 59), Boussoufa, Romarinho y Ali Mabkhout

Real Madrid (2). Keylor Navas, Achraf, Varane, Nacho, Marcelo, Modric, Casemiro, Kovacic (Lucas Vázquez, min 68), Isco (Marco Asensio, min 68), Cristiano y Benzema (Bale, min 80)

Goles: 1-0, min 40: Romarinho. 1-1, min 52: Cristiano Ronaldo. 1-2, min 81: Bale.

Árbitro: Sandro Ricci (Brasil). Mostró amarilla a Ayed

Incidencias: Partido de semifinales del Mundial de Clubes disputado en el Zayed Sports City Stadium ante 43.000 espectadores. La final será Real Madrid - Gremio.

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