El cáncer del golf

Pablo Herrero

DEPORTES

27 nov 2017 . Actualizado a las 12:28 h.

Un partido de golf de 18 hoyos de cuatro jugadores debería durar unas cuatro horas. Sin embargo, hoy es habitual tardar cinco o más, por culpa de un juego lento que hace años no existía y que se ha convertido en un problema que no gusta a nadie en el sector. En mi opinión, la clave está en la educación del golfista, aunque también influyen factores como el diseño y la gestión de los campos.

Si en un partido de cuatro golfistas cada uno tarda 5 segundos más en ejecutar cada golpe, necesitarán 24 minutos extra para completar los 18 hoyos. Por tanto, los jugadores, novatos y veteranos, mayores y jóvenes, debemos ser conscientes de la importancia de andar a buen ritmo y evitar perder tiempo en análisis irrelevantes para ejecutar el golpe óptimo.

Para ello es vital el papel de los profesores y escuelas de golf que, además del swing, deberían enseñar las Reglas de Etiqueta, rutinas previas adecuadas para cada golpe y cómo moverse de forma ágil por el campo. El objetivo debe ser disfrutar de cada partido, más allá del resultado o pegar a la bola como los profesionales que salen en televisión, una de las fuentes de este mal.