Los hechos desmienten a Zidane

La histórica sequía de la BBC y los despistes de Marcelo comprometen al Madrid


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Paulinho, el veterano brasileño fichado por el Barça para ganar músculo en el centro del campo, suma en esta Liga tantos goles (4) como la Benzema, Bale y Cristiano, la BBC al completo. Este dato es demoledor y explica el porqué de esos 10 puntos de ventaja que los culés disfrutan sobre su archirrival de la capital.

Aunque Zinedine Zidane trate de no perder su optimismo vital y asegure que este Real Madrid «va por buen camino y peleará la Liga hasta el final», en el club blanco han saltado las alarmas y no pocos señalan al técnico francés por falta de cintura táctica e inmovilismo a la hora de los cambios.

La sequía de Cristiano Ronaldo, que suma 365 minutos sin marcar desde que le hizo el último gol al Getafe, el único del portugués en este torneo de la regularidad, es una cuestión de estado en el club. Desde que le condenaron a cinco partidos de castigo por su empujón al colegiado vasco De Burgos Bengoetxea en la Supercopa, en Liga no levanta cabeza. El luso fue determinante en el tramo final de la pasada campaña, recientemente recibió el premio The Best de la Fifa y en breve será distinguido con su quinto Balón de Oro, pero los árboles no impiden ver el bosque y sus números en esta campaña son ridículos.

Sus gestos delatan su ansiedad y los rumores sobre una eventual salida el próximo verano tampoco le benefician. Sin intervenir mucho en el primer derbi del Metropolitano, generó hasta cuatro oportunidades. A balón parado, obligó a lucirse a Jan Oblak dos veces, la primera desde casi 40 metros y la segunda vez en un disparo demasiado escorado. Pero dos jugadas denotan que le faltan frescura, chispa, velocidad y confianza. Si el luso al menos lo intenta pero está bajo mínimos, la actitud de Karim Benzema es insostenible para muchos madridistas. De aquella jugada inverosímil ante tres zagueros colchoneros en el último derbi de Champions a una noche pasota en el Wanda, con cero remates del galo, que como CR7, solo ha sido capaz de marcar en esta Liga ante el Getafe.

El drama de la BBC lo completa Gareth Bale, autor de dos dianas ligueras y de momento en el dique seco aunque Zizou sostiene que «volverá la próxima semana mejor que nunca».

Son muchos más que la BBC, sin embargo, los problemas del campeón, con dificultades para generar juego y fabricar ocasiones incluso jugando con cuatro centrocampistas. El de Girona, el de Wembley o el de este sábado, no es ese equipo que tropezaba ante Levante, Valencia o Betis pero al menos generaba un sinfín de oportunidades. En la zona de creación se echan en falta de Kroos y a Modric, ambos fatigados y muy por debajo de su nivel. Con esas trazas, todo gira en torno a Isco, desde hace tiempo el mejor jugador blanco de largo. Ante el Atlético apareció por todas las posiciones del campo y acertó en el 85 % de sus pases. Mientras le duró el físico al malagueño, el Madrid dominó claramente al Atlético.

Otro lastre reside en los laterales. Aunque la recuperación de Dani Carvajal, ausente por una pericarditis desde finales de septiembre, supone una gran noticia para el equipo técnico de Zidane, cuesta recuperar la forma para volver a ser ese carrilero determinante. Y Marcelo está fatal. No es resolutivo en ataque y en defensa es una máquina de perder balones. En el derbi regaló 27 y su media en los tres últimos choques fuera de casa es de 21 pérdidas.

Ramos: «Sangraría una y mil veces por este escudo»

La lesión en el tabique nasal de Sergio Ramos añade otra dificultad en el eje de la zaga. Volverá pronto y jugará con máscara pero no estará seguramente ni en Champions ante el Apoel y sería arriesgado que vuelva frente al Málaga el próximo fin de semana, donde Nacho cumplirá un partido de sanción.

Tras las pruebas radiológicas a las que Sergio Ramos fue sometido ayer, el Real Madrid confirmó en un escueto parte médico que el capitán del Real Madrid sufre «una fractura del hueso propio de la nariz». El club, como es habitual, no especificó en ese parte el tiempo de baja estimado, ni tampoco si el jugador tendría que pasar por el quirófano, aunque parece que en principio se prefiere un tratamiento conservador, con máscara protectora.

Tras confirmarse su lesión, Sergio Ramos utilizó las redes sociales para lanzar un mensaje de optimismo, compromiso y agradecimiento a sus seguidores: «Volvería a sangrar una y mil veces más por este escudo y esta camiseta. Gracias a todos por el cariño y apoyo. En nada, de vuelta», afirmó en Instagram.

Ramos no jugará el próximo duelo de Champions de este martes ante el Apoel y, salvo que tanto él como Zinedine Zidane y los médicos quieran arriesgar, tampoco debería estar en condiciones para el choque liguero del próximo sábado ante el Málaga.

Pero el central es muy bravo, Nacho cumplirá un partido de sanción ante el equipo de Míchel por acumulación de amonestaciones, y no hay que descartar que ya se ejercite esta semana a tope provisto de esa aparatosa pero moderna y eficaz máscara.

Las imágenes de su nariz manando sangre tras recibir una patada, aparentemente involuntaria, de Lucas Hernández, en el minuto 35 de la primera parte del derbi, cuando el camero trataba de cabecear una dejada de Casemiro, no presagiaban ya nada bueno para Sergio Ramos y el Real Madrid.

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