Los supersueldos otorgados por Villar llevaban la federación al colapso

Fernando Hidalgo Urizar
Fernando Hidalgo REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

Luis Tejido | EFE

La RFEF ha iniciado un plan de desvinculaciones para aligerar una nómina desmedida

05 nov 2017 . Actualizado a las 12:07 h.

La Federación Española de Fútbol iba camino del colapso económico. El despilfarro de Villar, su gestión manirrota, con criterios más clientelares que profesionales, abocaba a la RFEF a una enorme explosión. Tanto que ya en los últimos años de su gestión, el ex secretario general Jorge Pérez había comenzado a tomar medidas, lo mismo que hoy está haciendo el presidente en funciones, Juan Luis Larrea, quien ha comenzado un período de despidos y desvinculaciones para aligerar una brutal e inconcebible nómina federativa.

Los tiempos del villarismo llenaron la RFEF de trabajadores que, cualificados o no, gozan de unos supersueldos muy por encima de lo que el mercado ofrecería. De hecho, según las cuentas del 2016, los 162 empleados contratados por la federación cobraban una media de 92.000 euros anuales. Una barbaridad. Hasta el hijo de Villar era consciente de la situación y preparaba un plan para convencer a su padre de que había que acometer reformas. Juan Luis Larrea ya inició el proceso con el despido de la directora de la selección y de márketing, María José Claramunt, cuyos salarios medios anuales entre el 2009 y el 2016 fueron de 371.000 euros.

La situación no se ha quedado ahí. Según han confirmado a este periódico fuentes de la RFEF, ya se habría pactado la salida de Ángel de Pedro, de más de setenta años, director del Departamento de Infraestructuras y Tecnología, cuyas retribuciones en el período anteriormente citado fueron de 217.371 euros de media, siendo el cuarto empleado mejor retribuido. De Pedro era hermano de Dori, la que fue hasta su detención la secretaria de Villar. Además, tiene dos hijos y un sobrino trabajando en la federación. Otra salida que ha sido pactada es la de Mariano Moreno, también de una edad sensiblemente superior a los setenta años y que fue director de la Escuela Nacional de Entrenadores, con unos ingresos de 152.591 euros al año.

Según ha podido saber La Voz, antes de final de año se producirán otra serie de despidos, lo que ha llenado de inquietud la Ciudad Deportiva de Las Rozas. En cualquier caso, a los ya citados habría que añadir la salida del secretario general Jorge Pérez, que gracias a unos bonos que le había prometido en su día Villar encabezaba la lista con 461.597 euros (su sueldo era en realidad de 261.000) de media en los últimos seis años. También fue despedido José María Castillón Casasnovas, administrador general de la RFEF y que a sus más de ochenta años cobraba 331.319 al año.

Entre los últimos despidos, más la baja de Villar, cuyo sueldo base es de 148.000 euros, y otras marchas, los gastos en salarios se habrían reducido en más de 1,5 millones de euros, aunque hay que tener en cuenta que se ha registrado alguna incorporación, como en el caso de Vicente Casado, director de Márketing.

En las tablas que acompañan esta información pueden verse los sueldos de las cuarenta personas mejor retribuidas por la RFEF. Entre todos, unos cinco millones de euros, habiendo casos muy llamativos como los 132.000 euros anuales de Luis Arnaiz Arizmendi, como director de la revista federativa, una publicación que principalmente se hacía para mayor gloria de Villar, repleta de fotos suyas y en la que también se publicaban textos agresivos con aquellos considerados enemigos, sin ir más lejos el ex secretario de estado para el Deporte Miguel Cardenal o el ex secretario general Jorge Pérez.

La revista, cuyo coste total a la RFEF es cuantificado por algunas personas como muy superior al medio millón de euros al año, es un ejemplo más de cómo se ha derrochado el dinero en la RFEF de Villar. El propio Villar era consciente de ello, pero no parecía dispuesto a cambiar las cosas. Su hijo Gorka pensaba diferente. No en vano trazaba un plan para suceder a su padre y planificaba una federación con una organización diferente y más ligera de salarios. De hecho, según se recoge en las grabaciones de la UCO incorporadas al sumario de la Soule, se le escucha hablar del tema con su padre, a quien está intentando convencer de establecer un plan de acción: «... Y eso tiene un coste muy importante, pero claro, por eso te decía, que ese segundo tema... a mi juicio hay dos maneras de hacerlo... pues, desde ese programa, actualizarlo y dar entrada a una empresa de primer orden para que, sobre la base de eso, te tendrás que gastar otros diez o quince millones, pero será dinero bien gastado». En otra conversación de Gorka Villar, en este caso con Marcelino Maté, hablan del mismo asunto. En relación al planteamiento de Gorka sobre la plantilla, Maté le advierte: «... Mucho gasto de dinero... en los que traigas... y mucho gasto de dinero en los que eches... Una empresa que venga de la calle los manda a todos a casa».

Falta de criterio y de transparencia en las retribuciones

Según el informe de la UCO que aparece en el sumario de la operación Soule, Villar era perfecto conocedor de lo infladas que estaban las nóminas de la federación. Según puede leerse en el citado sumario: «Existen diversos indicios sobre el exceso de personal contratado en la RFEF y la necesidad de una reestructuración de la actual plantilla para mejorar en general la productividad y eficiencia de esta entidad de utilidad pública». 

Hasta su hijo Gorka le reprocha a Villar que tenga contratados a empleados con poca aptitud y altos salarios, aconsejándole que cambie su estrategia de utilizar altas retribuciones para «comprar» lealtades. «Tienes que empezar a dejar de confundir la lealtad hacia las personas con la incapacidad... te meto tal cosa o te jubilo de puta madre...)».

Por otro lado, el informe de la UCO habla de falta de transparencia «y de criterios formales para determinar las cuantías de la retribución variable de los empleados, e inexistencia de contratos con el personal de alta dirección. Esta opacidad pudiera perseguir el desconocimiento de la situación analizada que se ha evidenciado en las intervenciones telefónicas».

«Es parecer de los informantes que algunos de los supuestos vistos de explotación del patrimonio de la RFEF relacionados con las remuneraciones del personal, pueden atribuirse a decisiones del Sr. Villar en el uso de sus facultades como gestor de ese patrimonio, que tienen como consecuencia un perjuicio para éste (disminución patrimonial)», puede leerse en el sumario.