El otro Mundial de Gómez Noya

El pentacampeón de distancia olímpica persigue mañana en Tennessee su segundo título de medio ironman en un trazado «muy exigente»

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Redacción / La Voz

Chattanooga, en el profundo Tennessee, esconde la primera final del año para Javier Gómez Noya. Afronta mañana el Campeonato del Mundo de 70.3, medio ironman (1,9 kilómetros a nado, 90 en bici y 21,1 a pie). Un recorrido que en las dos últimas partes dobla al del Mundial ITU de distancia olímpica, que celebrará su cita decisiva en Róterdam seis días después. La modalidad de mañana no le es ajena en absoluto. Ya ganó el título en el 2013 en Edomnton, y en enero se exhibió sobre esta misma distancia en la primera de las tres paradas de la Triple Corona en Dubái. Pero la competencia será mayor. «Va a ser un triatlón muy exigente», avanza el ferrolano, de 34 años. Su entrenador, el lucense Carlos David Prieto, desgrana las claves del desafío americano.

PLANIFICACIÓN

«Priorizamos el entrenamiento de ‘‘cabra’’ para mejorar en los trazados llanos»

Ha competido este año Gómez Noya en distancias radicalmente diferentes. Del triatlón esprint de Hamburgo al medio ironman de mañana. Un nuevo examen a su probada versatilidad. En este final de curso afronta además la segunda etapa de sus tres pruebas en un margen de solo 14 días. Ganó el pasado domingo en el triatlón de Des Moines sobre distancia olímpica sin drafting (no se podía ir a rueda en bici), compite mañana en medio ironman 70.3 y apurará sus opciones en la final del Mundial de Róterdam el sábado próximo sobre distancia olímpica. «La planificación para este final ya viene de atrás, con el trabajo durante todo el año enfocado a la mejora en aspectos que necesita para este tipo de carreras. Priorizamos el entrenamiento de cabra, la bici contrarreloj para, sobre todo, tratar de mejorar en los trazados llanos, aunque el de este fin de semana es bastante duro. Tienes que mejorar donde cuentas con debilidades y estamos intentando progresar en eso para esta prueba y para el futuro», explica, sin citarlo, para el previsto salto al ironman, la mítica distancia de 3,8 kilómetros a nado, 180 en bici y 42,2 a pie. En ese formato, el rendimiento en la cabra se vuelve decisivo. Hoy llevará una Specialized con plato de 54 dientes y dos piñones tradicionales detrás.

NATACIÓN

Corriente en contra

El Mundial comienza en las revueltas aguas del río Tennessee, a unos 21 grados. «Intentará nadar delante, a lo mejor con un nadador bueno como Ben Kanute o algún otro que se una. El río tiene bastante corriente en contra al principio, así que debe resguardarse algo, dentro de lo posible, para no desgastarse de salida. Quiere abrir hueco ya en el agua», explica Prieto. Su formación de base de nadador le ayuda a salir delante. En Dubái, en enero, marcó un tiempo de 24:11 sobre esos 1,9 kilómetros.

CICLISMO

«La salida es hacia arriba e intentará comenzar fuerte»

«Como aquí no se puede ir a rueda, se compite con bicis de contrarreloj y los especialistas tienen ventaja en un sector de dos horas que permite remontar o abrir hueco», recuerda el entrenador de Gómez Noya. «Son dos vueltas, con salida hacia arriba. Ese es un terreno favorable y Javier intentará salir fuerte para que los teóricos especialistas no se le echen encima, para luego defenderse en la segunda parte del circuito, una parte más apta para rivales como Sebastian Kienle o Andreas Dreitz, ciclistas más potentes y rodadores, pero no tan buenos a pie. La estrategia es intentar llegar lo más cerca de ellos en la bici y no perder demasiado tiempo en caso de que lo cojan», indica Prieto. «La primera parte del ciclismo presenta mucho desnivel con varios repechos, mientras que la segunda es más plana», coincide Gómez Noya. En Dubái, en un trazado llano, paró el crono en bici en 2:03:52.

A PIE

«Hay cuestas y puede haber grandes desfallecimientos

«El circuito de carrera es durísimo, con continuas subidas y bajadas, con lo que no se podrá llevar un ritmo uniforme y habrá que afrontarlo habiendo conservado bien las fuerzas durante el ciclismo», entiende Gómez Noya sobre un medio maratón dividido en dos vueltas. «Hay grandes cuestas, con 300 metros de desnivel en total. La carrera a pie va a ser muy dura a nivel muscular. El que llegue fatigado o no se alimente bien, lo va a pagar, puede haber grandes desfallecimientos en los últimos siete kilómetros, que se volverán extremadamente duros», añade su entrenador. En Dubái en enero empleó una hora, diez minutos y 44 segundos a pie.

El valor de la alimentación

Repite una y otra vez Carlos David Prieto la importancia de una correcta alimentación en un 70.3 como el de mañana. El plan de Gómez Noya incluye geles energéticos cada 20 minutos y bebidas isotónicas en pequeñas dosis. Las temperaturas no serán muy elevadas, entre 15 y 22 grados en una prueba que arranca a las 7.30 hora local (13.30 en España, ironmanlive.com).

«La concentración debe ser máxima desde el principio para alimentarse y beber bien, sabiendo los cuáles son los tramos favorables para hacerlo. Luego es importante la gestión de los esfuerzos, no salir a tope sin regular porque al final lo pagas. Por mucho motor que tengas, si no regulas y te hidratas, flojearás», explica Prieto.

FAVORITOS

Kienle, Don, Reed...

Entre los favoritos, Prieto cita al británico Tim Don, a Sebastian Kienle, «un triatleta con experiencia en carreras sobre condiciones extremas, que pierde muy poco tiempo en el agua y trata de cazar al grupo delantero en bici para sacar ventaja en ese sector; si consigue minuto y medio o dos, es difícil recortarle». Aunque advierte un abanico más amplio. La prueba también reúne a excampeones mundiales de 70.3 como el australiano Tim Reed (2016), el neozelandés Terenzo Bozzone (2008) y el alemán Michael Raelert (2009 y 2010).

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