Quintana se viste de rosa sin brillo

Giro de Italia El colombiano aprovechó el mal día de Dumoulin para arrebatarle el liderato en una jornada en la que Mikel Landa, al fin, logró un merecido triunfo


Pontevedra / La Voz

Nairo Quintana se aupó ayer al liderato del Giro después de aprovechar un mal día de un Dumoulin que, pese a todo, logró mantener el tipo y mantiene serias opciones de llevarse el triunfo final. El colombiano del Movistar, a pesar de no mostrar su mejor versión, sí logró aguantar junto a Nibali mientras el holandés sufría en solitario en la ascensión final a Piancavallo, perdiendo poco más de un minuto ante Quintana que le supuso ceder el liderato a falta de dos etapas para el final de la corsa rosa.

Después de la exhibición de poderío que hizo el día anterior, nada hacía presagiar los problemas que mostró ayer Dumoulin. Pero ya desde el inicio de la etapa, el neerlandés del Sunweb dio señales de flaqueza. Nibali y Quintana, esta vez, aprovecharon la situación para ponerle contra las cuerdas con un ataque conjunto. Y aunque el líder logró controlar este ataque con ayuda de su equipo tras más de cuarenta kilómetros de persecución, en la ascensión final a Piancavallo pagó el esfuerzo quedándose descolgado desde las primeras rampas.

Pero si Dumoulin pasó un mal día, tanto Quintana como Nibali también demostraron no estar en su mejor momento. Con el líder descolgado en los últimos diez kilómetros, los dos principales aspirantes al triunfo en Milán se limitaron a intentar distanciarle refugiándose en sus lugartenientes. Pellizotti, imperial cuando la carretera se empina, fue el encargado de marcar un ritmo con el que el grupo de favoritos apenas logró abrir una brecha de 20 segundos respecto a un Dumoulin que, a falta de fuerzas, se defendió a base de coraje. Y solo cuando Pinot abrió las hostilidades entre los hombres fuertes de la carrera, sin que nadie lograse seguirle, la diferencia fue creciendo hasta superar el minuto en meta.

Por delante, entretanto, Landa pudo vivir, al fin, su merecido día de gloria. El alavés aprovechó el parón en el pelotón mediada la etapa tras el reagrupamiento de los favoritos para irse en busca de la escapada del día y, tras alcanzarla, en el último puerto esta vez no quiso compañía. El corredor del Sky arrancó ya en las primeras rampas de Piancavallo y, con un ritmo infernal, logró alzar los brazos en meta aventajando en casi dos minutos a Rui Costa y Pierre Rolland.

Todo por decidir

Tras lo sucedido ayer, el Giro llega a su última etapa en línea con Quintana líder, pero con sus tres inmediatos perseguidores -Dumoulin, Nibali y Pinot- a menos de un minuto. Por ello, la jornada de hoy entre Pordenone y Asiago, de 190 kilómetros y con dos puertos de primera pero sin final en alto, se antoja clave para que el colombiano intente ampliar su ventaja. Y es que su diferencia, de cara a la crono final de 28 kilómetros entre Monza y Milán de mañana, parece insuficiente para que el colombiano pueda hacerse con su segundo Giro.

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