Revancha de alta tensión en el Pizjuán

Sevilla y Real Madrid disputan uno de los choques más tensos e influyentes de la Liga, con Sergio Ramos en el foco


No va más en el Pizjuán. Por la privilegiada situación de ambos equipos, su reciente eliminatoria copera y la polémica desatada por los insultos proferidos el jueves desde la grada del Pizjuán a Sergio Ramos, su penalti transformado al estilo Panenka y su enfrentamiento gestual con los ultras sevillistas, de quienes el camero dijo que «no se merecen respeto», el Sevilla-Real Madrid liguero de este domingo se ha convertido en una de las grandes citas de la temporada. El duelo, una revancha en la que los andaluces desean vengar su eliminación en el torneo del KO, se las trae en todos los sentidos. Aunque los dos técnicos se han mostrado elegantes, muy deportivos y caballerosos en sus declaraciones previas, evitando echar más leña al fuego, y desde los dos clubes se apela al respeto y a la tolerencia, el ambiente está de lo más caldeado; la tensión es máxima y hay declaración de alto riesgo. Suele ocurrir que los piques se arrastran cuando dos clubes miden sus fuerzas tres veces en menos de dos semanas, pero en este caso aún más porque la rivalidad es antigua, acentuada desde que el Real Madrid pagó la cláusula de rescisión para llevarse a Ramos en el 2005 por 27 millones.

«Ramos es nuestro capitán es un ejemplo para todos, y más para el vestuario; además, Ramos es el jugador más emblemático de España. De todos modos, esto es el pasado y nosotros y el Sevilla hemos pedido respeto. La gente lo único que quiere ver es fútbol y nosotros en lo único que estamos pensando es en el partido. El tema ya está zanjado», aseguró Zidane en la previa.  Además, el preparador francés explicó que este tipo de sucesos aunque desagradables, desgraciadamente son inevitables por la gran afluencia que hay en los estadios de fútbol, y afirmó que él diría a sus jugadores que sigan jugando «aunque moleste mucho».

En el plano deportivo, la cita enfrenta a los dos primeros del campeonato antes de comenzar la penúltima jornada de la primera vuelta. El grupo de Zinedine Zidane, que tras empatar (3-3) el jueves selló el récord de España de imbatibilidad con 40 partidos invicto desde que el 6 de abril cayó en Wolfsburgo, es líder con cuatro puntos de ventaja sobre la versátil escuadra de Jorge Sampaoli pero con un partido menos, el que debe jugar en Mestalla y que se aplazó en su día por el Mundial de Clubes. Si vencen, los reyes continentales se dispararán hacia el título honorífico de campeones de invierno. Pero si pierden, el Sevilla dejará claro que el Madrid no es invencible, seguirá empeñado en pelear la Liga y permitirá soñar también al Barcelona.

Aunque el jueves se pudo disfrutar de una exhibición de fútbol total, sobre todo por parte de los locales, en esta ocasión se prevé un duelo algo más contenido y táctico. En la última cita los dos estrategas escondieron sus armas y reservaron a sus figuras más emblemáticas. Según Sampaoli, sobre todo lo que cambia esta vez es «la presencia de Cristiano Ronaldo por ser un jugador de jerarquía». Aunque le faltan Pepe, Gareth Bale, Isco y James, todos ellos fuera de la lista por lesión, Zizou dispondrá de un once prácticamente de gala.

Y lo mismo sucede en un Sevilla en el que vuelven a la lista el lateral Mariano, el centrocampista 'N'Zonzi y el versátil Mudo Vázquez, reservados en Copa. La gran duda en los locales, sin el lesionado Correa, es saber si jugarán con el montenegrino Jovetic como único punta o si al ariete cedido por el Inter le acompañará en francotunecino Ben Yedder. Los dos técnicos aseguran que desean llevar la iniciativa del juego y actuar más en campo contrario y, al menos a priori, ninguno firma el empate. Sobre todo, apelan al carácter ganador y competitivo de sus equipos. «Cuando esto no suceda, el Sevilla naufragará en la medianía de la tabla», advirtió Sampaoli.

Desgaste

«Jugar tres veces ante el campeón de Europa provoca desgaste, pero estamos preparados para hacer un gran partido y nos ilusiona ganar para estar más cerca de la cabeza», insistió el exseleccionador chileno, convencido de que sus jugadores están muy estimulados tras lo sucedido en la Copa. El argentino prefiere pensar únicamente en el plano profesional y ha exigido a sus hombres que se centren en el juego y en el rival, no en lo que ocurra en las gradas. Dijo no conocer mucho sobre el fondo de la batalla entre Ramos y quienes eran sus incondicionales hasta que se marchó al Real Madrid y le consideraron un traidor, y confió en la «reconciliación». Eso sí, dejó claro que lanzar un penalti al estilo Panenka «no es una provocación».

«No firmaría un empate, quiero jugar el partido sin firmar nada», dijo, cauto, Zidane. «Vamos a jugar un partido el primero contra el segundo y ellos nos lo van a poner difícil como en Copa. Va a ser muy complicado. Es por mérito suyo, quieren ir por la Liga igual que nosotros, quieren ganar el partido y estamos preparados para jugar. Veremos lo que pasa, pero un empate antes del partido no, hay que jugarlo», añadió. Espera el técnico madridista las mismas dificultades que su equipo pasó en Copa del Rey ante un Sevilla que quiere dinamitar el pulso por el título. «Seguro que vamos a tener un partido complicado como el otro día. Es un ambiente donde presionan mucho. El partido será difícil, incluso más que el del otro día seguramente».

Alineaciones probables

Sevilla: Sergio Rico, Nico Pareja, Mercado, Rami, Mariano, N'Zonzi, Nasri, Escudero, Franco Vázquez, Jovetic y Vitolo.

Real Madrid: Keylor Navas, Carvajal, Varane, Sergio Ramos, Marcelo, Casemiro, Kroos, Modric, Lucas Vázquez, Benzema y Cristiano Ronaldo.

Arbitro: Alejandro Hernández Hernández (Colegio Las Palmas).

Estadio: Ramón Sánchez Pizjuán.

Hora: 20:45 h.

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