Revancha de alta tensión en el Pizjuán

Colpisa

DEPORTES

CRISTINA QUICLER | Afp

Sevilla y Real Madrid disputan uno de los choques más tensos e influyentes de la Liga, con Sergio Ramos en el foco

14 ene 2017 . Actualizado a las 23:50 h.

No va más en el Pizjuán. Por la privilegiada situación de ambos equipos, su reciente eliminatoria copera y la polémica desatada por los insultos proferidos el jueves desde la grada del Pizjuán a Sergio Ramos, su penalti transformado al estilo Panenka y su enfrentamiento gestual con los ultras sevillistas, de quienes el camero dijo que «no se merecen respeto», el Sevilla-Real Madrid liguero de este domingo se ha convertido en una de las grandes citas de la temporada. El duelo, una revancha en la que los andaluces desean vengar su eliminación en el torneo del KO, se las trae en todos los sentidos. Aunque los dos técnicos se han mostrado elegantes, muy deportivos y caballerosos en sus declaraciones previas, evitando echar más leña al fuego, y desde los dos clubes se apela al respeto y a la tolerencia, el ambiente está de lo más caldeado; la tensión es máxima y hay declaración de alto riesgo. Suele ocurrir que los piques se arrastran cuando dos clubes miden sus fuerzas tres veces en menos de dos semanas, pero en este caso aún más porque la rivalidad es antigua, acentuada desde que el Real Madrid pagó la cláusula de rescisión para llevarse a Ramos en el 2005 por 27 millones.

«Ramos es nuestro capitán es un ejemplo para todos, y más para el vestuario; además, Ramos es el jugador más emblemático de España. De todos modos, esto es el pasado y nosotros y el Sevilla hemos pedido respeto. La gente lo único que quiere ver es fútbol y nosotros en lo único que estamos pensando es en el partido. El tema ya está zanjado», aseguró Zidane en la previa.  Además, el preparador francés explicó que este tipo de sucesos aunque desagradables, desgraciadamente son inevitables por la gran afluencia que hay en los estadios de fútbol, y afirmó que él diría a sus jugadores que sigan jugando «aunque moleste mucho».

En el plano deportivo, la cita enfrenta a los dos primeros del campeonato antes de comenzar la penúltima jornada de la primera vuelta. El grupo de Zinedine Zidane, que tras empatar (3-3) el jueves selló el récord de España de imbatibilidad con 40 partidos invicto desde que el 6 de abril cayó en Wolfsburgo, es líder con cuatro puntos de ventaja sobre la versátil escuadra de Jorge Sampaoli pero con un partido menos, el que debe jugar en Mestalla y que se aplazó en su día por el Mundial de Clubes. Si vencen, los reyes continentales se dispararán hacia el título honorífico de campeones de invierno. Pero si pierden, el Sevilla dejará claro que el Madrid no es invencible, seguirá empeñado en pelear la Liga y permitirá soñar también al Barcelona.