La falta de concentración condena al Real Madrid

Los errores defensivos impiden la victoria blanca ante un voluntarioso Las Palmas que empató en dos ocasiones


Árbitro: Estrada Fernández (Comité Catalán): Mostró amarilla a Viera, David García y Carvajal.

Goles: 0-1, min 33: Asensio; 1-1, min 37: Tana; 1-2, min 67: Benzema; 2-2, min 84: Araújo.

Incidencias: Partido correspondiente a la sexta jornada de LaLiga, disputado en el estadio Gran Canaria con una buena entrada. 22.520 espectadores

Javi Varas, Macedo, David García, Aythami, Dani Castellano, Vicente, Roque Mesa, Tana, Momo (Araujo, min 68), Viera (El Zhar, min 54) y Livaja (Lemos, min 88)

Casilla, Carvajal, Varane, Ramos, Nacho, Kroos, Modric, Asensio (Benzema, min 63), Bale, Morata (Isco, min 80) y Cristiano (Lucas Vázquez, min 71).

Tras empatar frente al Villarreal y recibir críticas incluso de su técnico por la falta de intensidad mostrada en el primer tiempo, el Real Madrid tampoco pudo vencer en Gran Canaria por su falta de concentración defensiva después de adelantarse por dos veces en el marcador.

Empató con gran fortuna Sergio Araújo cuando la victoria del poderoso parecía garantizada. Recurrió Zidane a Karim Benzema con 1-1, le situó de segundo delantero y el francés marcó un gol que parecía clave. Y luego se atrevió a quitar a Cristiano, de pretemporada en plena campaña. Pero como llegó el inesperado empate y su equipo se dejó dos puntos, le lloverán críticas por retirar al portugués primero y a Morata después. Esa tendencia italiana que mamó en la Juventus aflora con frecuencia en el marsellés.

Interesante partida de ajedrez al inicio entre dos equipos que trataban de tener el balón y de controlar el juego desde el dominio. El Madrid, no obstante, es más vertical y peligroso cuando recupera y disfruta de espacios. Así fue como se adelantó en el marcador. Percutió Nacho, su tiro lo rechazó Javi Varas y Asensio, en posición de 9, marcó a placer de cabeza su segundo gol esta temporada.

De nuevo los de Zidane fallaron en momentos puntuales. El primero ya les costó el primer empate, apenas cinco minutos después. Varane despejó mal un centro y Tana se encontró solo. Aunque eso les costó el primer gol, muy meritoria esa determinación de los amarillos de no rifar ni un balón. Y sobresaliente Roque Mesa, sobre quien gira todo el juego del equipo. La pide siempre, aunque esté rodeado de rivales.

Se acentuó el dominio territorial del campeón de Europa en la segunda mitad, pero no encontraba el Real Madrid la fórmula ante un rival cansado. No llegaban las ocasiones. De pronto, Zidane decidió revolucionar a su ejército. Retiró a Asensio e introdujo a Benzema, que jugó como segundo punta. Arriesgó con una especie de 4-2-4, pero le salió bien. Solo cuatro minutos después de ingresar en el campo, el francés marcó. Fue una internada de Cristiano, cuyo disparo lo rechazó Varas con tan mala suerte que el balón le cayó a Karim.

El aumento de la agresividad del Madrid coincidía con el desplome mental de los canarios, aparentemente incapaces de reaccionar y muy perjudicados por la lesión de Jonathan Viera.

Pero esta vez la suerte cayó de su lado y Araújo rescató un punto. Problemas para el Madrid antes de visitar Dortmund.

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