Entre el alambre y la testosterona

España busca el acceso a cuartos de final en el partido contra Argentina

El día de la verdad El día de la verdad

Redacción / La Voz

Llegó la hora de la verdad. Después de un estreno triste con dos derrotas ante Croacia y Brasil, España tomó oxígeno con un agónico e histérico triunfo ante Nigeria. Fue el peaje hasta la aparición de su mejor versión. La majestuosa eclosión llegó contra Lituania (109-59). Ahora, los de Scariolo dependen de sí mismos para acceder a cuartos. Basta con superar a Argentina.

Esta medianoche, España tendrá la ventaja de que ya conocerán el resultado del Brasil-Nigeria cuando el balón empiece a botar. Una victoria de los anfitriones les obligará a ganar. En ese caso, estarían en el alambre entre quedar segundos o hacer las maletas. Pero, visto lo sucedido hace dos días frente a Lituania, la selección debería disponer de aplomo suficiente para no mirar más allá de su propio potencial.

Viejos conocidos

Argentina y España han trazado vidas paralelas en las últimas temporadas. Muchos aún recuerdan la semifinal del Mundobasket 2006. Entonces, la selección vivió su test más duro contra el combinado albiceleste. Lesionado Gasol, Nocioni no anotó un triple que podría haber frustrado el acceso a la final del equipo que entonces entrenaba Pepu Hernández. No fue así y el duelo decisivo frente a Grecia fue coser y cantar.

Pero las cosas han cambiado desde entonces. Los sudamericanos conservan el ansia competitiva de sus mejores años, pero han perdido con el transcurso de los veranos a algunas de sus piezas importantes. Campazzo, Ginóbili, Nocioni y Scola forman la columna vertebral de la selección albiceleste. Y una de las dudas es en qué estado llegarán al choque de esta medianoche después del esfuerzo titánico que realizaron en el triunfo con dos prórrogas sobre Brasil.

España, por su parte, lo bordó contra Lituania. Estuvo excelente en todas las facetas del juego. Pero hay que ser consciente de que mantener ese nivel de intensidad y acierto es casi imposible. No obstante, la selección remendó contra los bálticos algunos de los agujeros que había lucido en partidos previos. Por fin hubo continuidad y hambre. La defensa brilló en cuanto a conceptos y el balón circuló como no lo había hecho en estos Juegos. En estado de éxtasis, el equipo de Scariolo genera un enorme respeto en sus rivales.

Pero no se puede vivir de rentas en citas olímpicas. Los partidos ante Argentina suelen seguir un guion de sufrimiento. Competitivos y duros, los sudamericanos no sacan la pipa de la paz. Pero si las caras de los españoles tienen el mismo aspecto feroz que antes del partido ante Lituania, a la albiceleste solo le quedará apelar a la testosterona para combatir.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

Entre el alambre y la testosterona