Rafa Nadal nunca le falla a España

Paulo Alonso Lois
PAULO ALONSO LOIS RÍO DE JANEIRO / ENVIADO ESPECIAL

DEPORTES

LUIS ACOSTA | afp

Asegura la plata en dobles con su amigo Marc López y ya está en cuartos de individual

12 ago 2016 . Actualizado a las 07:56 h.

Juega con dolor en la muñeca, llegó a Río sin competir desde mayo y afronta un calendario agotador con tres pruebas, pero Rafa Nadal nunca le falla a España. Anoche aseguró junto a su amigo Marc López la plata en dobles masculinos en un partido tan modesto como emotivo. En la pista 3 del Parque Olímpico de Barra de Tijuca caben menos de 200 personas, incluidos entrenadores y periodistas. Durante el juego se escucha el rugido de tres canchas alrededor, el eco de otras batallas por la gloria olímpica. Aquí no funciona el sistema de corrección de bolas del ojo de halcón. Ni trabajan jueces de silla en todas las líneas. En ese ambiente, con cientos de espectadores en las esquinas por fuera de la pista, deseando escuchar, sentir algo del juego, hasta romper una de las lonas verdes de protección de un rincón, se dirime la semifinal por parejas. Nadal y López juegan con un pie en el centro del universo de los Juegos y otro en las sensaciones que les proporcionaban los partidos de chavales. Hasta que derrotan a Daniel Nestor y Vasek Pospisil por 7-6 (1) y 7-6 (4) y se emocionan abrazados. Hoy buscarán el oro contra los rumanos Florin Mergea y Horia Tecau.

En la pista tres se oponen dos estilos diferentes. Nadal y López juegan desde el fondo. Uno tiene un martillo para destrozar la pelota y el otro, más doblista, tira bolas a los pies, apuesta por las sutilezas. Enfrente está otro especialista en los partidos por parejas como Nestor, un veterano de 43 años, y un buen sacador y voleador como Pospisil.

Y el partido arranca delicado porque los canadienses se cobran un break rápido. Y bombardean con el saque. Y achican la pista en la red. Y terminan puntos rápidos. Pero los españoles emergen gracias a su química, recuperan el break al quinto juego y bordan el primer tie break ante una pareja blanda en los momentos importantes.