El precio del favoritismo

Fernando Rey Tapias

DEPORTES

GLYN KIRK | AFP

Wimbledon hila siete semanas de sorpresas, con Djokovic agotado de vivir bajo presión

04 jul 2016 . Actualizado a las 07:15 h.

Wimbledon ha vivido, sin duda, una de sus primeras semanas más intensas y sorprendentes que se recuerdan en los últimos años. Primero, por la increíble historia de Markus Willis, que con 25 años, clasificado en el puesto 775 del ránking, y dedicado a nivel profesional a dar clases de tenis, logra pasar una pre-previa de tres partidos, luego otros tres en la fase previa y en primera ronda del cuadro final se impone al lituano Berankis, número 54 de la ATP, en tres sets.

Su epopeya, de por sí ya apasionante, tiene un componente más de guión cinematográfico, ya que esa victoria tenía como premio jugar contra Roger Federer en la pista central. Además, por sus antecedentes, encierra una historia de amor, en la que su novia convence a Willis de que no deje el tenis, consigue que adelgace 25 kilos, y le insta a apuntarse en el torneo que le dio la posibilidad de llegar a jugar en el All England Club. Estamos ante un relato de ensueño y un hecho excepcional.

La resurrección de Del Potro

Sin tiempo para asimilar la maravillosa aventura de Willis, el público londinense tiene la oportunidad de comprobar con satisfacción el regreso a la élite de Juan Martín del Potro. Tras sus operaciones en ambas muñecas y un largo tiempo de recuperación, volvía a deleitar al público ganando en un gran partido a Wawrinka en cuatro sets y recibiendo una gran ovación del público. En la tercera ronda, el argentino acusó la falta de competición y fue superado por la joven promesa francesa Luca Pouille.