Wimbledon recibe al ciclón Djokovic

El balcánico parte favorito, con Nadal lesionado, Federer en el ocaso y Murray demasiado irregular


REDACCIÓN / LA VOZ

Cuando hace 50 años Manolo Santana ganó Wimbledon, acudía cada mañana al entorno del All England Club en metro, vivía solo en un apartamento y, cuando se marchó con el trofeo, llegó a totalizar más gastos que ingresos. Esta mañana Novak Djokovic estrenará la inmaculada pista central contra el británico James Ward (Canal + Deportes, 14.00) y se pondrá en marcha una maquinaria multimillonaria. Se mantiene el ceremonial del torneo más auténtico del planeta (la indumentaria blanca, la ausencia de publicidad, el protocolo...) pero el evento, todavía dentro de la Unión Europea, actúa como una fábrica de fabricar dinero. Hasta 34,5 millones de euros se ponen en juego. Y en las casas de apuestas británicas, las mismas donde los jugadores se equivocaron al negar el brexit, se da ahora por altamente probable su reedición del título que ya ganó en los años 2011, 2014 y 2015. 

El presente pertenece a Djokovic, que solo ha perdido tres partidos en todo el 2016. Que ya ganó Australia y Roland Garros, las dos primeras paradas del grand slam. Y que dedicó las tres semanas que ahora separan la tierra de París de la hierba de Londres a descansar y prepararse. Evitó competir en hierba porque ya sabe todos sus secretos. 

«Cada vez que vengo busco revivir esos recuerdos de la infancia, cuando me imaginaba como una parte importante de este torneo», explicó ayer Djokovic, que ve su motivación intacta: «Todavía siento la misma emoción del primer día».

Campeón de seis de los últimos ocho grandes, el juego actual en Wimbledon, donde son pocos los que se atreven a subir con continuidad a la red, parece la continuidad de la rutina del circuito, salvo por algún valiente.

Entre esos jugadores que siguen el patrón clásico de Wimbledon, el saque y volea, se encuentra Roger Federer. El suizo, baja en Roland Garros por sus molestias en el costado, apeló el sábado al pasado para transmitir tranquilidad. «Estoy bien con mi espalda. Me ha dado 88 títulos». Pero durante las dos próximas semanas no se discute su grandeza, sino su vigencia para ganar un grande al mejor de cinco sets. Aunque arranque tapado, por su irregularidad en el día a día del circuito, por sus 34 años, el suizo persigue el octavo triunfo en la catedral, con el que rompería el empate de siete trofeos que mantiene junto a Pete Sampras y William Renshaw.

El tenis escruta desde hace tiempo el instante en el que se producirá la abdicación de Federer, un momento simbólico en el que entregue su corona. Como recibió el suizo de Sampras en octavos de Wimbledon 2001. Y uno de los jóvenes con más talento, el alemán Alexander Zverev, le acaba de derrotar en la semifinal de Halle, uno de los torneos fetiche del artista de Basilea.

Ausente Rafa Nadal por su lesión de muñeca, en Wimbledon se cruzan tres recientes campeones con historias diferentes. El verosímil reto de Djokovic del Golden Slam (aunar los cuatro grandes y el oro olímpico en un mismo año, como consiguió Steffi Graf en 1988). El regreso de Federer, cada vez más contra la lógica del calendario. Y el triunfo de Murray en el escenario de su victoria en los Juegos del 2012 y Wimbledon del 2013.

Muguruza, ya con el cartel de gran estrella, debuta hoy frente a Giorgi

Abre la central Djokovic, la cierra Federer y en medio la organización de Wimbledon reservó el otro partido estelar de hoy para Garbiñe Muguruza. La española, vigente campeona de Roland Garros y subcampeona en Londres el año pasado, cambia de estatus. Nada que ver con el cartel de firme aspirante a un lugar entre las mejores con el que se plantó en el All England Club once meses atrás.

Un nombre en la mente de Muguruza. Serena Williams. Su verdugo de la anterior final en la catedral, su víctima de hace tres semanas en París, quizá la deportista más dominante de lo que va consumido de siglo XXI. La estadounidense, ahora con 34 años, regaló un cariñoso presagio el año pasado después de derrotar a la española en Londres: «En el futuro tendrá su gran oportunidad aquí».

La trayectoria hacia el título la inicia Muguruza hoy ante la italiana Camila Giorgi, número 68 del mundo. Y en su camino asoman posibles rivales como Samantha Stosur en octavos, Venus Williams o Carla Suárez en cuartos y Simona Halep o Angelique Kerber en semifinales. 

El doblete, algo insólito

Pero Garbiñe solo mira a corto plazo. «Vengo como si se tratara de cualquier otro torneo. Aquí se empieza de cero y hay que ganar cada partido», explica la española. Siete encuentros le separan de una hazaña. Encadenar Roland Garros y Wimbledon en el mismo año. Un doblete que solo consiguieron en las tres últimas décadas dos jugadoras ya convertidas en leyendas, Steffi Graf y Serena Williams.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

Wimbledon recibe al ciclón Djokovic