El prodigioso lustro de Pablo Laso

En los cinco años con el técnico vitoriano, el Real Madrid ha ganado 12 títulos, ha disputado 16 finales y ha mostrado un estilo espectacular y vibrante


redacción / la voz

El Real Madrid de Pablo Laso. Cinco años después de su inesperado desembarco en la casa blanca, el técnico vitoriano se ha ganado el derecho a dar nombre a una de las épocas más brillantes de la sección de baloncesto del Madrid: 12 títulos en cinco años, el último la Liga ACB, el pasado miércoles, y 16 finales, más que en los 25 años anteriores. Unas cifras solo al alcance de los míticos Pedro Ferrándiz o Lolo Sainz. Pero, con ser importantes, las 3 Ligas, 4 Copas del Rey, 1 Euroliga, 3 Supercopas y 1 Mundialito no serán la única herencia que el técnico deje cuando abandone el banquillo del Madrid. La afición se ha apuntado al estilo Laso, a una manera de entender el baloncesto que llena el Barclay Center cada partido. Un estilo que el madridismo ha sabido valorar por encima de las victorias, como demostró en la despedida que tributó al equipo tras caer en cuartos de final de la Euroliga frente al Fenerbahçe, algo inédito en un club como el Madrid.

El desembarco de laso

El sustituto de Messina

A Laso le tocó la complicada tarea de suceder a Ettore Messina, una frustrante etapa más propia de la gestión para la galería de Florentino Pérez que fruto de una meditada reflexión. El 29 de junio se cumplen cinco años de la llegada de Laso, un técnico sin el caché ni el glamur de su antecesor, pero con la confianza de Alberto Herreros. La experiencia de Pablo Laso (Vitoria, 1967) en los banquillos se reducía al filial del Pamesa, al primer equipo valenciano (media campaña), el Cantabria y al Bruesa GBC, con el que ascendió a la ACB. Con ese historial y un pasado como base -internacional en 61 ocasiones- y buen entendedor del juego, es hasta lógico que fuera recibido con un escepticismo que se acabó a los siete meses, con la conquista de la Copa del Rey, un torneo que el Madrid no ganaba desde 1993. Lo que Messina no logró en año y medio, Laso lo consiguió en apenas medio año: un sello particular, con un una decidida apuesta por el juego ofensivo y la velocidad. La reconciliación de la exigente grada madridista con el baloncesto. Un proyecto con señas de identidad, algo que el fútbol, pese a los millonarios dispendios de Florentino Pérez, aun no ha conseguido.

Los títulos

Cinco años de dominio blanco

La Copa fue el único título que conquistó en su primera temporada, pero ya entonces dejó el poso en el que ha apoyado las cuatro temporadas posteriores. De aquella plantilla sobreviven Llull, Sergio Rodríguez y Reyes: al primero, Messina no lo veía como base y los dos últimos no le servían. Para Laso, han sido vitales en los triunfos posteriores. El Chacho y Llull dan sentido al juego y al rimo que el Madrid necesita y Reyes contagia carácter y compromiso. Junto a Laso, forman el cuarteto que ha estado presente en los 12 títulos, en los que ha dominado el baloncesto español y ha sumido al Barcelona en una depresión que se ha llevado por delante a su director deportivo (Joan Creus) y que puede acabar con un Xavi Pascual al que Laso trató con enorme cariño tras el partido del miércoles. 3/4 Ligas, 4/5 Copas, 1/5 Euroligas y 1/1 Mundialito, un 60 % de los títulos, dos presencias en Finales a Cuatro de la Euroliga y el pleno de la 2014-15.

La liga

Dos triunfos consecutivos

Para el Madrid, probablemente la temporada que acaba de clausurarse con el título de Liga haya sido la más complicada. En primer lugar, por la escasa pretemporada de buena parte de la plantilla, que disputó el Eurobásquet, y en segundo, porque sin apenas descanso, afrontó en Brasil el Mundialito. Pese a las lesiones (Llull, Rudy...) y a una temporada con altibajos, el Madrid conquistó la Copa del Rey y se rehízo para llegar a tiempo para privarle al Barcelona, por tercera vez en los últimos cuatro años, del título. Eso sí, quedó fuera de la Final a Cuatro de la Euroliga.

El estilo

El Chacho y Llull

Si el estilo Laso descansa en el espectáculo, en el juego rápido, el ritmo y la magia del Chacho Rodríguez, Sergi Llull representa el triunfo del compromiso. El base-escolta-alero renunció la campaña pasada a una suculenta oferta de la NBA para seguir siendo el alma y el líder del Madrid.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

El prodigioso lustro de Pablo Laso