Diez razones por las que Villar debe irse

Si Villar sigue al frente de la federación, el fútbol español sufrirá un daño irreparable


a Redacción /La voz

Si hubiera unas elecciones en las que los miles y miles de futbolistas con licencia federativa votaran, junto a todos los árbitros, los entrenadores y auxiliares y los directivos, Villar no tendría ninguna opción de seguir como presidente de la federación. Pero el sistema actual de votación hace que siga teniendo opciones de salir reelegido y perpetuarse otros cuatro años más en el cargo. Es increíble, la federación está apolillada, cierto tufillo de corrupción la recorre, el fútbol modesto se desangra, los escándalos se suceden, pero Villar puede seguir en el poder. Y de ser así, el fútbol español sufriría un daño irreparable. Hay mil razones por las que Villar no debe seguir en su puesto. Aquí van diez de ellas.

1. La ley

Villar no reconoce la ley española como el marco que regula su actividad

Para Villar, que le apliquen las leyes de España es una injerencia política en la actividad de la federación española. El presidente de la federación apela a los artículos 13 y 17 de la FIFA para reivindicar la autonomía del fútbol con respecto a otras legislaciones. De esta forma, según los citados artículos, los miembros de la FIFA «deben administrar sus asuntos de forma independiente y asegurarse de que no se produzca ninguna injerencia por parte de terceros en asuntos internos». El incumplimiento de esta premisa, para la FIFA puede acarrear la suspensión de la federación de turno. Y así lo usa Villar, como amenaza contra el Gobierno, al tiempo que como paraguas para que nadie le fiscalice, tanto en el aspecto económico como en el simplemente normativo. La falta de respeto que el dirigente tiene con las leyes de su país debería de ser suficiente para que no siguiera ni un minuto más.

2. Sin diálogo

No habla con el CSD, ni con la Liga, ni con nadie

Villar está sumiendo a la federación en un aislamiento institucional que está causando un daño de difícil reparación. No habla con el CSD, tampoco con la Liga, dos organismos imprescindibles para el funcionamiento federativo. Más aún si se tiene en cuenta que de ellos salen grandes cantidades de dinero que deberían repercutir en el fútbol federado. Su empecinamiento en el enfrentamiento con todo el mundo lastra el crecimiento de la federación.

3. No rinde cuentas

El CSD le ha abierto expedientes por no justificar gastos

Este periódico ya ha informado en varias ocasiones de los diferentes expedientes de reintegro que se le han abierto a la federación por no justificar los gastos en la construcción de campos de fútbol. Hablamos de las subvenciones concedidas por el Estado en por lo menos cuatro ejercicios distintos y que han llevado a la apertura de varios expedientes en los que se pide a la federación que devuelva la cantidad de unos ocho millones de euros. Y todo por ser incapaz de explicar de acuerdo a las normas el detalle de los gastos. Al margen de todo esto, las auditorías que se le hacen desde el CSD reflejan numerosas irregularidades y salvedades, así como evidencian que no es nada amigo de facilitar información alguna, salvo que se vea presionado y obligado a ello.

4. Política clientelar

Reparte dinero y prebendas sin criterios objetivos para crear afinidades

Ya en el alguna de las auditorías encargadas por el CSD se habla de una irregularidad grave como es la concesión de créditos a las federaciones territoriales sin una base objetiva. No regula ni intereses, ni tiempo de devolución, ni condición alguna. Ángel María Villar distribuye a su antojo los dineros federativos. Sabedor de las necesidades de las territoriales, abrir o cerrar el grifo es un poder que le hace tener en sus manos el destino de las diferentes federaciones autonómicas.

5. El «Fifagate»

Fue sancionado por obstruir las investigaciones de los mundiales de Catar y Rusia

Aunque Villar celebró la leve sanción que le fue impuesta por el Comité de Ética de la FIFA (solo una multa de 23.000 euros y una advertencia) lo cierto es que estuvo (y está) en el ojo del huracán de los escándalos que han acontecido en el máximo organismo del fútbol mundial. En su día se negó a colaborar con Michel García, el investigador de la corrupción en la federación internacional, e incluso despotricó contra él. De Villar se sospecha que participó en una negociación de votos en bloque (algo totalmente prohibido por la FIFA) de cara a la elección de los mundiales de Rusia y Catar. De momento, ha salido bien parado, pero fuentes del ente mundial no descartan que una segunda oleada del Fifagate pudiera llevárselo por delante.

6. Conmebol

Las acusaciones a su hijo Gorka en Uruguay le han salpicado también

A Villar le ha terminado salpicando las acusaciones de extorsión que pesan sobre su hijo en Uruguay. Gorka Villar era el director general de la Conmebol, el organismo del fútbol sudamericano que reventó por la corrupción de casi todos sus dirigentes. Según las declaraciones ante la justicia de Eugenio Figueredo (el que fue su presidente), Gorka amenazaba a los clubes uruguayos con la expulsión de todas las competiciones utilizando la influencia de su padre en la FIFA.

7. No pisa la Federación

Apenas está treinta días al año en la sede de la Federación en las Rozas

Los empleados de la federación ven poco el pelo a Villar. Fuentes federativas aseguran a este periódico que «Villar siempre ha estado más preocupado de lo que sucede en la FIFA y en la UEFA que de la propia federación, donde aseguran que «quien corta el bacalao es Juan Padrón», su vicepresidente.

8. Fútbol modesto

Villar está provocando un distanciamiento enorme entre el fútbol profesional y el aficionado

Fruto de su desgobierno y de los enfrentamientos con el CSD y sobre todo con la Liga de Fútbol Profesional, Ángel María Villar está hundiendo el fútbol modesto en España. En unos tiempos en los que desde la Liga se ha conseguido un contrato galáctico por los derechos de televisión, Villar apenas está rentabilizando esta lluvia de millones al fútbol. Ello, unido a su tradicional abandono a lo que es la gestión diaria, está provocando un agujero negro en el fútbol modesto del que costará años y años salir.

9. Credibilidad

Su modus operandi espanta a grandes empresas, a las que cuesta más patrocinar a la federación

La selección española, tras los éxitos en mundial y eurocopas, ha sido una máquina de generar recursos gracias a los patrocinios. Pero los últimos escándalos de la FIFA y la forma de obrar del propio Villar están haciendo que las grandes empresas se lo piensen dos veces antes de invertir un dinero que luego será gestionado de forma oscura y dudosa. Siempre aparecerán empresas dispuestas a patrocinar al equipo nacional, pero no tantas como podrían, ni con tanta inversión como procedería.

10. Modelo caduco

Villar ya no tiene nada nuevo que ofrecer al fútbol español

Lo dice Jorge Pérez, secretario de la federación y alternativa a Villar: «El modelo está caduco». Desde hace años que hay un único plan en la federación: «Estar ahí». No se trabaja por el fútbol. Villar solo toma decisiones encaminadas a seguir en el puesto. Pero no hay ningún plan estratégico, ni en lo deportivo, ni en lo económico. Tal y como suele decir Tebas, «Villar se ha quedado en la era de los faxes, cuando hoy en día estamos en la era de los smartphones».

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