El loco anda suelto (otra vez) 

Bielsa dimite como entrenador del Marsella tras perder el primer partido de Liga


La Voz / Redacción

Bastó la primera jornada de la Liga Francesa, celebrada este fin de semana, para que el Olympique de Marsella perdiera un partido y un entrenador. Lo primero se fraguó sobre el campo como local, y la segunda apenas unos minutos después en la conferencia de prensa. Tras hablar con relativa naturalidad sobre la derrota ante el Caen, Marcelo Bielsa, apodado desde hace décadas como El Loco, espetaba que dimitía, que aquel era su último partido como preparador del equipo francés. El motivo venía de atrás, concretamente de dos días atrás, cuando la directiva del Olympique de Marsella modificaba varias cláusulas del contrato de renovación que ambas partes estaban a punto de firmar. «Mi trabajo aquí ha terminado, vuelvo a mi país», dijo Bielsa, de 60 años y uno de los grandes trotamundos del fútbol mundial y que ha pasado los últimos 14 meses en el equipo marsellés. Allí deja una afición entregada a su persona, agradecida por el sueño de liderar la Primera División durante varias semanas la temporada pasada, y enamorada con la propuesta estética que siempre imprime el sello Bielsa.

Pero el de este fin de semana no es precisamente su primer adiós abrupto. Ya dio una espantada en el Espanyol, en 1998. Entonces cruzaba la puerta de salida porque se le ofrecía una más apetitosa, la de entrenar a la selección de Argentina, su sueño, del que despertó a los seis años dando otro sonoro portazo con los de arriba, esta vez con el presidente de la Federación Argentina de Fútbol, Julio Grondona, a quien acusó de dejarle solo en su cruzada contra los clubes europeos que no facilitaban la incorporación de sus jugadores a la albiceleste. También de la selección de Chile se marchó por diferencias con los dirigentes. El último episodio español de Bielsa fue en el Athletic de Bilbao, dos temporadas en cuyo ecuador estuvo a punto de dar un nuevo golpe en la mesa para coger las maletas. El motivo eran las obras de Lezama, que indignaron al técnico argentino, que nunca ocultó su enfado. «Cuando vi como estaba, me indigné. Ofendí a la persona encargada y él me contestó también mal», explicó Bielsa sobre la discusión con el ingeniero de las obras. La bronca había sido de tal dimensión que el entrenador reconoció que se había extralimitado y llegó a presentar una denuncia contra sí mismo. Otra locura de El Loco, que este sábado por la noche insistió en que saltaba sin red, se marcha sin otro destino atado previamente, en un momento en el que se intensifican los comentarios de su posible desembarco en la selección de México.

Atlas, el día de la presentación

En aquel país ya tiene una larga experiencia como entrenador del América y el Atlas, donde llegó a dimitir en el mismo acto de presentación por desavenencias en materia formativa del club. De este modo, El Loco anda suelto de nuevo. Amado por la grada allí donde va, enfrentado a los periodistas (llegó a confesarles su particular inquina), y dolor de cabeza para las directivas, el talento de Bielsa le colocará pronto en otro banquillo prestigioso, donde seguirá polemizando con su entorno. «Prefiero que nadie me conozca a que me conozcan equivocadamente», insiste siempre.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
2 votos
Comentarios

El loco anda suelto (otra vez)