Siete altos dirigentes de la FIFA, detenidos en Suiza por corrupción

La detención, que tuvo lugar en un lujoso hotel de los Alpes, se ha producido a petición de la Justicia estadounidense 


Washington

Al menos siete dirigentes de la FIFA, del órgano de gobierno del fútbol a nivel internacional, entre ellos dos vicepresidentes, han sido detenidos este miércoles en Suiza a petición de la Justicia estadounidense, que ha solicitado su extradición para juzgarlos por presunta corrupción, según avanzó este miércoles The New York Times, una información corroborada horas después por la justicia local.

Los siete detenidos son Jeffrey Webb (Gran Bretaña), vicepresidente de la FIFA y presidente de la CONCACAF, Eduardo Li (Costa Rica), miembro de los comités ejecutivos de la FIFA y de la CONCACAF, Julio Rocha (Nicaragua), encargado del desarrollo en la FIFA, Costas Takkas (Gran Bretaña), adjunto al gabinete del presidente de la CONCACAF, Eugenio Figueredo (Uruguay), actual vicepresidente de la FIFA y hasta el 2014 presidente de la Conmebol, Rafael Esquivel (Venezuela), miembro ejecutivo de la Conmebol, José María Marín (Brasil), miembro del comité de organización de la FIFA para los Juegos Olímpicos.

De estos siete, seis han notificado a los policías suizos que se oponen a su extradición a Estados Unidos, indicó un comunicado del ministerio de Justicia helvético. El ministerio pedirá al país norteamericano que haga «llegar las demandas formales de extradición a Suiza en un plazo de 40 días», según el tratado en vigor entre ambos países.

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Estalla el escándalo de corrupción en la FIFA Siete altos cargos detenidos en una operación conjunta de la policía suiza y las autoridades estadounidenses

El número de implicados en total asciende por el momento a 14. Nueve son dirigentes o exdirigentes futbolísticos, mientras que otros cinco son ejecutivos de marketing de Sudamérica y Estados Unidos. La operación fue llevada a cabo a primera hora del miércoles por la Policía suiza en el lujoso hotel Baur au Lac en los Alpes suizos, con vistas al lago Zúrich, en donde los dirigentes se encontraban alojados para celebrar su encuentro anual y, tras pedir las llaves en conserjería, los agentes se dirigieron a las habitaciones para proceder a los arrestos. 

El diario explica cómo un alto cargo de la FIFA (a quien no identifica) fue «dirigido por las autoridades desde su habitación a una puerta trasera para abandonar el hotel, permitiéndole llevar consigo su equipaje».

Los cargos que la Justicia de EE.UU. presenta contra los dirigentes del fútbol mundial giran en torno a la «corrupción generalizada durante las dos últimas décadas», en relación a las adjudicaciones de sedes para la Copa Mundial y a los acuerdos de mercadotecnia y derechos de explotación televisivaLas acusaciones incluyen fraude, asociación delictiva y blanqueo de capitales, y van dirigidas contra «miembros del poderoso comité ejecutivo de la FIFA, que amasa un enorme poder y lleva a cabo sus negocios en gran medida en secreto». Los acusados se enfrentan a una demanda de extradición a Estados Unidos, donde se les acusa de aceptar sobornos por más de 100 millones de euros.

El presidente de la Concacaf Jack Austin
El presidente de la Concacaf Jack Austin

Este mismo miércoles se ha conocido que el Ministerio Público de la Confederación Helvética ha abierto un proceso penal contra mandatarios, cuya identidad no ha sido revelada, por sospechas de gestión desleal y de lavado de dinero en relación con la elección de las sedes del Mundial del 2018 y del 2022, que se celebrarán en Rusia y Catar, respectivamente. [Lee en inglés la nota de la justicia suiza hacia la FIFA].

La operación del Departamento de Justicia de EE. UU. implica a más de diez dirigentes del fútbol mundial, aunque no todos ellos se encuentran en Zúrich para asistir a la reunión. La operación, por tanto, tendría serias implicaciones para el fútbol en el continente americano ya que, según la información publicada, dos de los detenidos son un expresidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) y otro de la Confederación de Fútbol de Norte, Centroamérica y el Caribe (Concacaf).

La Justicia estadounidense no presenta cargos contra el presidente de la FIFA, el suizo Joseph Blatter, aunque las detenciones pueden suponer un escollo de cara a su reelección en las elecciones que se celebrarán el viernes y en las que opta a un quinto mandato al frente del fútbol mundial.

«Nos sorprende el tiempo durante el que esto se ha prolongado y cómo ha alcanzado a casi cada parte de lo que ha hecho la FIFA», indicó un agente de la ley al The New York Times sobre la presunta corrupción. «Parece que llegase a cada elemento de la federación y que fuese su manera de hacer negocios. Es como si esto fuese corrupción institucionalizada», indicó.

Se espera que la fiscal general de EE. UU., Loretta Lynch, y el director del FBI, James Comey, den una rueda de prensa este miércoles en Nueva York para explicar los detalles de la acusación.  Según informa Sam Borden, periodista del The New York Times sobre el terreno, varios empleados del hotel intentaron proteger la identidad de los huéspedes detenidos ocultando sus rostros con sábanas de las camas.

Por su parte, un portavoz del organismo reconoció que no estaba al corriente: «Hemos visto lo publicado por la prensa. Estamos intentando aclarar la situación. En este momento no haremos comentarios», difo, en declaraciones a la agencia AFP.

Miembros del Ministerio Público de la Confederación Helvética recabaron documentos y datos electrónicos de la sede principal de la FIFA en Zúrich, tal y como confirmó la propia institución en un comunicado.

El congreso sigue según lo previsto

La FIFA aseguró que el Congreso de la entidad y las elecciones presidenciales previstas para el viernes continúan según lo previsto. «Nunca hubo una idea de no realizar el Congreso y las elecciones. Una cosa no tiene nada que ver con lo otro», afirmó en rueda de prensa Walter De Gregorio, portavoz de la FIFA.

De Gregorio destacó que el suizo Joseph Blatter, quien busca un quinto mandato consecutivo al frente del ente rector del fútbol y competirá por la presidencia con el príncipe jordano Ali Bin Al Hussein, no está afectado por las investigaciones llevadas adelante por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.

«Él no está bailando en su oficina. Pero sabe que esto es la consecuencia de lo que hemos iniciado», afirmó el portavoz. «La FIFA inició el proceso el 18 de noviembre al presentar una denuncia federal... esto es bueno. Obviamente no es bueno en términos de imagen y reputación, pero es bueno para limpiar».

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