El Real Madrid espera una noche mágica para remontar a la Juventus

Europa Press

DEPORTES

Emilio Naranjo | Efe

En medio del embrollo Casillas, el equipo de Ancelotti necesita dar la vuelta al 2-1 de la ida para llegar a la final de la Champions

12 may 2015 . Actualizado a las 23:49 h.

El Real Madrid buscará vivir (20.45 horas/Canal+ Liga de Campeones) una noche mágica europea de las de antaño en el Santiago Bernabéu para lograr remontar ante la Juventus el 2-1 adverso que se trajo de Turín la semana pasada y mantener el reto de ser el primero en defender título en la Champions League. El primer capítulo de las semifinales se solventó a favor de la Vecchia Signora, ansiosa por repetir lo de hace doce años y dejar fuera a los blancos de la final, pero el gol de Cristiano Ronaldo dejó todo en el aire y es ahora el actual campeón el que debe hacer valer su condición de anfitrión.

La remontada no se antoja inaccesible como la de hace dos años cuando el Borussia Dortmund zarandeó al Real Madrid en el Signal Iduna Park, pero la rocosidad de los de Massimiliano Allegri y lleven trabajando exclusivamente en esta semifinal desde prácticamente el día del sorteo hace que sea mucho más complicada de lo que pueda parecer. En cambio, aunque Carlo Ancelotti quiera restar dramatismo al partido, la realidad indica que la de este miércoles es la única bala que le queda a los madridistas para salvar la temporada. El empate ante el Valencia dejó el título liguero franco para el Barcelona y ahora el diez veces campeón de Europa no puede fallar si no quiere firmar una temporada discreta, con la Supercopa de Europa y el Mundial de Clubes como únicos trofeos.

Un gol separa de inicio al Madrid de la gran final de Berlín. Por ello, su objetivo es no caer en la precipitación y en los errores que han aparecido en sus últimos partidos para no complicarse una misión tampoco sencilla para los bianconeri, que saben que gran parte de sus opciones pasarán por batir a un Iker Casillas en examen continuo por suy propia afición y su conocida extremada competitividad.

Para ello, parece que Ancelotti no inventará. En la previa no descartó la presencia de Sergio Ramos de nuevo como mediocentro, pero lo más probable es que el de Camas, poco acertado en la ida, vuelva a su hábitat natural en un centro de la defensa donde Varane y Pepe pugnan por un hueco. Los renovados pitos no apartarán a Casillas de la portería y Carvajal y Marcelo recuperarán sus puestos con el ánimo de olvidar su mal partido en el Juventus Stadium. En el centro del campo, el italiano respiró tras el susto que dio Toni Kroos, eje del equipo y que se tuvo que retirar lesionado ante el Valencia, aunque finalmente será de la partida, acompañado por James Rodríguez e Isco, los encargados de que los de arriba puedan resquebrajar la sólida muralla que planteará la Juventus.

Ahí es donde se espera al mejor Cristiano Ronaldo, también con ganas de revancha tras su desafortunado día ante Diego Alves, penalti fallado incluido y en busca de mantener la pelea con Leo Messi por el pichichi del torneo. Ancelotti seguirá confiando en un alicaído Gareth Bale y duda entre la actual pujanza de Chicharito Hernández y la vuelta y las soluciones ofensivas que le dan el retorno de Benzema.

Por su parte, la Juventus llega a Madrid dispuesta a vender cara su eliminación, avalada por la estadística y por su firmeza defensiva. Además, está con las fuerzas al máximo después de permitirse el lujo de dar descanso a casi todos sus jugadores el pasado fin de semana ante el Cagliari. En ese partido se confirmó la vuelta del centrocapista francés Paul Pogba, que aportará más físico no exento de calidad en la 'sala de máquinas' visitante y unirse a un despliegue total a Claudio Marchisio y Arturo Vidal, dispuestos a firmar otra noche extenuante para desactivar la maquinaria ofensiva madridista.

Massimiliano Allegri volverá a apostar seguramente por la defensa de cuatro en detrimento de la posibilidad de jugar con tres centrales y su once será prácticamente similar al del pasado martes, con la única inclusión de Pogba en lugar de Storaro. «Serán 95 minutos largos e interminables», dijo el italiano, que incluyó incluso el posible descuento en su respuesta. «Contra el Madrid es imposible gestionar un resultado, sobre todo en su estadio. Es un partido único». Allegri reconoció que está ante una cita única. «Es el encuentro más importante de mi carrera. Creemos que podemos estar en la final de Berlín», aseguró.

El campeón italiano confiará en su disciplina defensiva para aguantar su renta el mayor tiempo posible y llevar el nerviosismo a la grada con contragolpes liderados por el cerebro de Andrea Pirlo y los buenos movimientos que tantos quebraderos de cabeza dieron en la ida de Carlos Tévez y de un Álvaro Morata que vuelva a casa con la posibilidad de ser verdugo.