Marc Máquez impone su ley por tercera vez consecutiva en Austin

Dovizioso fue segundo y Rossi sólo pudo acabar en esta ocasión tercero, mientras que Jorge Lorenzo tuvo que sudar más de lo esperado para terminar cuarto


Madrid

Tres años corriendo en Austin y tercera victoria de Márquez en tierras americanas. Números que demuestran quién es realmente el gran campeón de la competición. En una carrera donde no tuvo competencia, el español superó a Dovizioso, segundo, y a Rossi, tercero, pero sigue siendo el líder por el momento de la máxima categoría del motociclismo. La buena noticia es que entre los diez primeros, además de Marc, quedaron un total de tres españoles más: Jorge Lorenzo, Pol Espargaró y Maverick Viñales.

La carrera de MotoGP tenía varios ingredientes que variaban entre lo morboso y la curiosidad. Estaba por ver si la segunda juventud deportiva de Valentino Rossi iba a seguir existiendo en Texas o bien lo acaecido en Catar fue un simple espejismo, típico del desierto. También quedaba por comprobar si la ausencia de Dani Pedrosa, recordado por su equipo en cada momento de este fin de semana, iba a provocar una subida de moral para sus contrincantes más peligrosos. Por último, faltaba por saber cómo se iba a comportar la máquina de Marc Márquez y si el talento ya conocido del de Cervera iba a ser suficiente para hacer olvidar lo sufrido, más que vivido, en tierras cataríes. Tras la carrera a pie que el catalán se pegó el sábado, aparcando la moto de manera reglamentaria sobre el muro, para lograr la pole en el último viraje, todo apuntaba a que el resto de pilotos iban a tener que sudar más de la cuenta para arrebatarle la gloria.

El Gran Premio de las Américas en la categoría reina comenzó con retraso, añadiendo un poco más de tensión a la que ya de por sí tenían los pilotos ocultada detrás de sus sonrisas. Cuando por fin se pudo dar el pistoletazo de salida tras secar un poco de agua caída en mitad del asfalto, Márquez se vio sorprendido por Andrea Dovizioso nada más comenzar.

Las Ducati están muy fuertes en este inicio de temporada y el italiano no lo iba a poner fácil en la batalla que tenía por delante. Tras su gran carrera en Catar, para Dovizioso vencer en Austin era imperativo.

Mientras Márquez y el italiano de la «bala roja» se peleaban por el primer puesto, con dos adelantamientos durante el ecuador de la carrera del bicampeón para mantenerse en la lucha, Pol Espargaró tenía que abandonar junto a Bradl y Redding, debutantes este año. Parece que la suerte llegada desde las Islas Británicas para los ingleses en Texas durante Moto2 y Moto3 no fue suficiente para el piloto del Estrella Galicia.

La gran decepción sin ninguna duda fue Jorge Lorenzo. En Losail obtuvo un gran rendimiento, pero unos problemas en la visión debido al casco le impidieron tener una actuación brillante. En Austin, sin embargo, se empezó a descolgar desde el principio del grupo de cabeza y no supo escalar posiciones. Después diría que la bronquitis acusada que ha sufrido durante todo el periodo en tierras americanas le hizo mella en el momento más inoportuno. Quizá también su máquina no funcionó al ritmo esperado.

Problemas que poco a poco se sumaron en la evolución de la carrera, que provocaron al mallorquín tener que disfrutar, o quizá sufrir, desde la retaguardia el espectáculo que se vivía por delante.

«Il Dottore» no descansa

Al interesante duelo entre Dovizioso y Márquez se sumó Valentino Rossi, el esperado por todos los aficionados que se congregaron en el circuito americano. Querían ser partícipes los seguidores de la hazaña que pretende hacer Rossi, alcanzando los diez títulos mundiales, su gran sueño y objetivo real. Se colocó el de Urbino a la altura del tubo de escape de Márquez sin miedo. Superó a su compatriota de Ducati y dejó a Dovizioso que se encargara él solo de luchar la tercera plaza contra su compañero de equipo Iannone. Pero Andrea fue más allá. Dejó a trás a su camarada de boxes y tras una remontada espectacular, batiendo su propia marca en el circuito de Austin, adelantó a falta de cinco vueltas a Rossi. Il Dottore quedó tan sorprendido por lo que estaba sucediendo que no tuvo fuerzas para intentar contentar a la ofensa sufrida.

Ante tal duelo fraticida, Márquez no pudo más que aplaudir desde su cómoda situación de privilegiado al mismo tiempo que pasaba la línea de meta en primer lugar. El catalán demostró por qué es el dos veces campeón de MotoGP, quién tiene la mejor moto y, sobre todo, cuál es el don natural que posee para estar sobre las dos ruedas. La prueba es que el sustituto temporal de Pedrosa, Aoyama, sólo pudo quedar duodécimo. Ahora queda Argentina para que Marc avance hacia el tricampeonato.

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