Carolina Marín: «Puedo, porque pienso que puedo»

Determinación, calidad y sacrificio, claves en el reinado de la jugadora de bádminton

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redacción / La Voz

A finales de verano del año pasado, Carolina Marín Martín (Huelva, 1993) entró en la historia del deporte español. Consiguió la proeza de convertirse en campeona del mundo de bádminton. Era la primera jugadora no asiática en bañarse en oro tras más de dos décadas de supremacía oriental. Lejos de recrearse en el hito, de aflojar tras tocar la cumbre, este fin de semana continuó engrosando su palmarés. Ganó el All England Open, considerado como el Wimbledon del volante, uno de los torneos más prestigiosos del calendario internacional.

El entrenador del Centro Galego de Tecnificación Deportiva de bádminton, Rafael Vázquez, que ha trabajado con Carolina y su equipo, desgrana las claves que guían el éxito de la andaluza.

Esfuerzo y dedicación

Más de seis horas al día repartidas en tres sesionesDesde que con 14 años se trasladó a Madrid, Carolina Marín entrena bajo las órdenes de Fernando Rivas. «Si hay una persona a la que le atribuiría estos logros es a Fernando... Siempre está innovando, buscando hacer cosas diferentes que propicien dar ese salto de calidad», explica Rafael Vázquez, quien agrega: «Los entrenamientos normalmente los dividen en dos o tres sesiones. Dos horas poco después de desayunar, otras dos de 12 a dos de la tarde y la última sesión desde las cinco a las ocho. Y son todas muy específicas, basadas en aspectos concretos del juego. Por ejemplo -continúa el entrenador-, en el apartado físico no realizan ningún ejercicio que no tenga una utilidad para el bádminton. Luego en la parte técnico-táctica, el apoyo principal es el vídeo. Analizan hasta el mínimo detalle los partidos de Carolina. ¿Qué hizo, pero tan importante como lo que hizo es lo que dejó de hacer? Y también los encuentros de las rivales».

Fortaleza mental

Tras los pasos de Rafa Nadal, su espejo desde que era niñaSiempre pone al tenista balear como ejemplo, porque la determinación de Rafa Nadal ha sido un espejo donde mirarse desde era niña. «Ella no esconde la importancia que ha tenido el psicólogo Pablo del Río en el desarrollo de su carrera. Gracias al trabajo que han hecho juntos, jamás da un volante por perdido», comenta Vázquez, quien agrega: «Buena prueba de ello, ha sido el título de este fin de semana. La final estaba realmente complicada después de perder el primer set e ir abajo en el segundo, pero la veías una y otra vez lanzándose mensajes de ánimo, convenciéndose de que era posible remontar el tanteador. ?Puedo porque pienso que puedo?. Es su frase talismán, en la que se apoya cuando no tiene las cosas de cara».

Talento innato

Flexibilidad, agilidad y resistencia durante una horaPero además del enorme trabajo que llevan a cabo día tras día Carolina Marín y su equipo, en el ascenso de la española hasta el número uno influyen otros factores. «Evidentemente -comenta el preparador del CGTD-, algo tan excepciones es un cúmulo de circunstancias. Entre ellas, el talento, las condiciones naturales para el bádminton que tiene Carolina son trascendentes».

«Para tener éxito en este deporte hay que ser muy completo. Se necesita agilidad y flexibilidad para golpear el volante en posiciones complejas. También mucha coordinación y velocidad. Muchas veces, todo se decide en apenas cinco o seis segundos. En el transcurso del juego el volante alcanza velocidades muy elevadas», indica Rafael Vázquez. «Pero además de esa explosividad, el deportista necesita estar preparado para aguantar cerca de una hora al máximo de sus posibilidades. Es el tiempo que habitualmente duran los partidos entre las diez mejores del mundo. En ocasiones puedes ver encuentros que se deciden en poco más de 20 minutos, pero no es la norma general cuando se deciden títulos de consideración. Tanto en la final de Mundial como en la del All England, Carolina precisó de más de 60 minutos para decantar el enfrentamiento a su favor», apunta el técnico.

El estilo español

Una nueva forma de juego que ya tiene sello propioEl compendio de lo que es la campeona española y de lo que hay detrás de su éxito es que en el circuito a la forma de jugar de Carolina Marín ya se le denomina «el estilo español». «En los países asiáticos la selección de los jugadores desde la base hasta las competiciones de alto nivel se hace de forma natural, hay un montón de practicantes y al final terminan los mejores llegando a la cúspide de la pirámide. Pero en muchas ocasiones a los jugadores les preguntas por qué eligen una determina opción dentro de un partido y no lo saben explicar», afirma el director técnico de la federación gallega. «Por el contrario, aquí tenemos muy pocos jugadores, así que para conseguir alguien de nivel internacional hemos incorporado métodos más analíticos que se trasladan al juego», incide.

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