Carolina Marín: «Puedo, porque pienso que puedo»

Antón Bruquetas Serantes
antón bruquetas REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

Peter Cziborra | REUTERS

Determinación, calidad y sacrificio, claves en el reinado de la jugadora de bádminton

10 mar 2015 . Actualizado a las 10:15 h.

A finales de verano del año pasado, Carolina Marín Martín (Huelva, 1993) entró en la historia del deporte español. Consiguió la proeza de convertirse en campeona del mundo de bádminton. Era la primera jugadora no asiática en bañarse en oro tras más de dos décadas de supremacía oriental. Lejos de recrearse en el hito, de aflojar tras tocar la cumbre, este fin de semana continuó engrosando su palmarés. Ganó el All England Open, considerado como el Wimbledon del volante, uno de los torneos más prestigiosos del calendario internacional.

El entrenador del Centro Galego de Tecnificación Deportiva de bádminton, Rafael Vázquez, que ha trabajado con Carolina y su equipo, desgrana las claves que guían el éxito de la andaluza.

Esfuerzo y dedicación

Más de seis horas al día repartidas en tres sesionesDesde que con 14 años se trasladó a Madrid, Carolina Marín entrena bajo las órdenes de Fernando Rivas. «Si hay una persona a la que le atribuiría estos logros es a Fernando... Siempre está innovando, buscando hacer cosas diferentes que propicien dar ese salto de calidad», explica Rafael Vázquez, quien agrega: «Los entrenamientos normalmente los dividen en dos o tres sesiones. Dos horas poco después de desayunar, otras dos de 12 a dos de la tarde y la última sesión desde las cinco a las ocho. Y son todas muy específicas, basadas en aspectos concretos del juego. Por ejemplo -continúa el entrenador-, en el apartado físico no realizan ningún ejercicio que no tenga una utilidad para el bádminton. Luego en la parte técnico-táctica, el apoyo principal es el vídeo. Analizan hasta el mínimo detalle los partidos de Carolina. ¿Qué hizo, pero tan importante como lo que hizo es lo que dejó de hacer? Y también los encuentros de las rivales».