Alejandro Valverde: «Soy el líder, pero la carretera puede cambiar los planes»

EFE

DEPORTES

Javier Lizon | EFE

El ciclista murciano espera pelear por las medallas en el Mundial que se disputa en Ponferrada

25 sep 2014 . Actualizado a las 17:19 h.

Alejandro Valverde será el jefe de filas del equipo español en el Mundial del próximo domingo, pero asume que «la carretera podría cambiar los planes», a la vez que despeja cualquier problema con «Purito» Rodríguez, la segunda baza de la selección.

«Al final los palos son para mi haga lo que haga, incluso siendo primero, y en el Mundial más. Vengo como líder, pero en la carretera hay que ver cómo estoy. Hay corredores que están bien, como Purito, que es una garantía. Salimos con una idea, pero puede cambiar durante la carrera»

Valverde, como Purito, es partidario de mirar al futuro y olvidar el pasado Mundial, discrepancias incluidas.

«Me han preguntado muchas veces por aquello, pero eso pasado, ahora pienso en este año. Saldré con esa perspectiva», señaló.

Valverde rechazó que exista problemas a la hora de aunar esfuerzos con «Purito» Rodríguez, después de la polémica del pasado Mundial de Florencia y los desencuentros en la pasada Vuelta a españa.

«Esto es una selección. En otras carreras somos rivales, pero esto es el equipo español, y el objetivo es ganar una medalla. Si salgo de jefe y en la carrera están mejor otros se puede cambiar el plan. Joaquim viene bien de la Vuelta y tenemos que cambiar el papel si hace falta», aclaró.

En referencia al circuito de Ponferrada, de 260 kilómetros, Valverde afirmo que «no es malo», aunque hubiera preferido más dureza.

«Hubiera preferido un final con una subida más exigente. A partir de 200 kilómetros la carrera se hará dura, y hay corredores muy buenos. Llegar con ellos al esprint será complicad, pero saldremos a por todas y haremos lo que se pueda, Lo daremos todo, pero es complicado ganar. El recorrido es duro, rápido, y no es lo mismo cuando entrenas que cuando compites», explicó.

Con lluvia, señaló el ciclista murciano, «el circuito se complicará más, ya que es urbano y habrá rotondas».

Después de cinco medallas en Mundiales, Valverde sueña con la única que le falta: la de oro.

«Una medalla estaría bien, pero si es la de oro mejor. Es muy difícil, pero un puesto sería buenísimo», dijo.

No cree Valverde que este Mundial de Ponferrada sea su última ocasión de vestirse con el maillot arcoiris.

«Nunca sabe,pero he firmado tres años más con el equipo y creo que me queda cuerda. El cuerpo tiene que ir a menos pero estoy bien, aún voy a seguir dando guerra», dijo.

«Si quedo campeón del mundo sería una ilusión tremenda, por me fin llegaría el oro, pero no es una obsesión. Lo intentaré, y si no se puede ser, pues nada. He estado tan cerca que si no lo gano te quedas un poco triste, pero contento con el palmarés», explicó.

El jefe de filas del equipo español señaló como principales rivales para el domingo al australiano Simon Gerrans y al alemán John Degenkolb.