El año en el que el deporte español bajó de la nube

El 2014 acumula sonoros batacazos donde antes sólo había éxitos 


«Soy español. ¿A qué quieres que te gane?» La chanza se hizo muy popular en la redes sociales a medida que la llamada era dorada del deporte español sumaba éxitos en todas las disciplinas deportivas imaginables. Pero al oro se le ha ido el baño en este 2014, el año en que hasta los gigantes han caído con estrépito.

El último caso ha sido el equipo español de Copa Davis, que desciende por primera vez desde 1995. Una eliminatoria perdida ante Brasil y, sobre todo, la convocatoria que se pudo juntar para el evento han hecho retroceder al tenis español a sus peores días. Se cierra así una época rutilante, con cinco títulos desde el año 2000, con el borrón de que mientras los de Moya capitulaban en São Paulo, Feliciano López y Tommy Robredo jugaban una pachanga y Verdasco colgaba en las redes sociales fotos de pesca en un barco.

El batacazo del tenis llegaba unas horas después de que la selección española de baloncesto dejase mudo al Mundial cayendo de la forma más inesperada y gris ante Francia en cuartos de final. El mal resultado se focalizó en el cuestionado seleccionado Orenga, pero a nadie se le escapa que pudo haber sido el canto del cisne de Pau Gasol, Reyes, Navarro y Calderón, los líderes de un equipo de leyenda que fue campeón del mundo, dos veces campeón continental y dos veces subcampeón olímpico.

El tenis y el baloncesto reabrieron la herida que dejó el sonoro fracaso de la selección española de fútbol en Brasil. La eliminación del equipo de Del Bosque en la fase de grupos supuso el peor desempeño de un defensor del título en la historia de los Mundiales. El final más abrupto para uno de los mejores equipos de todos los tiempos, dos veces campeón de Europa y entre medias del mundo, abocado a la renovación forzosa y camino de una transición que le aleje de fantasmas del pasado.

Tampoco ha sido un año brillante para los grandes nombres individuales. Quitando su cortijo en París, Rafa Nadal ha seguido irregular con sus lesiones. Pau Gasol ha salido de los Lakers tras una de las peores temporadas de la franquicia mas importante de la NBA. Y Fernando Alonso sigue estancado en Ferrari, incapaz de que el equipo más poderoso de la fórmula 1 se reencuentre con la victoria. Apenas Mireia Belmonte (consolidada en la élite mundial tras su cosecha de medallas en el Europeo), Marc Márquez (camino de su segundo entorchado en MotoGP) y Alberto Contador (cuyo triunfo en la Vuelta ha sido celebrado con moderación tras su oscuro positivo hace 4 años) han mantenido el alto estándar de los últimos años. 

La gran excepción a nivel gallego al fracaso deportivo ha sido la del triatleta Javier Gómez Noya. El ferrolano consquistó en este último mes su cuarto campeonato del mundo de triatlón, el Mundial del medio Ironmann y el internacional de Pekín.

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