Un regalo antes de la guerra

España debe imponer hoy su poderío ante la sorprendente pero débil Senegal


madrid / enviado especial

En el baloncesto, como en la vida, hacer bien las cosas suele llevar aparejada una recompensa. El imponente recorrido de España en la primera fase del Mundial, con todos sus partidos resueltos con victoria, le ha valido un premio que podría tener mucho valor cuando transcurran las jornadas y las piernas pasen factura. Un enfrentamiento en octavos de final más que asequible esta noche (22,00 horas, Cuatro) ante Senegal. Cualquier cosa que no sea una contundente victoria de la selección que dirige Juan Antonio Orenga sería una sorpresa mayúscula, un tropiezo que nadie se atreve ni siquiera a imaginar dentro del grupo.

Y es que la selección africana ha sido sin duda una de las sorpresas del Mundial junto a la México del español Sergio Valdeolmillos, pero su baloncesto está a una distancia sideral del que practica la España que se ha visto en este campeonato. Por establecer un símil futbolístico, España representa hoy algo así como la Alemania de Joaquim Low, mientras que Senegal sería al deporte de la canasta una prima hermana de la modesta Armenia.

La escuadra de Cheikh Saar ha ofrecido luces y sombras en este torneo. Logró dos victorias de mucho mérito ante Croacia y Puerto Rico para llegar a los cruces, si bien cayó ante Argentina por 35 puntos de diferencia y contra pronóstico ante la débil Filipinas. A estas alturas de la película, sorprender a la gran favorita al título junto con Estados Unidos se antoja una utopía.

La estrella de Senegal

La estrella indiscutible de Senegal es un compañero y amigo de Ricky Rubio en los Timberwolves: Gorgui Dieng. El pívot de 2,11 se postula como el jugador revelación del Mundial con sus 18 puntos y once rebotes por partido de media, aunque hoy tendrá enfrente al que hasta el momento ha sido el mejor juego interior del campeonato: Pau y Marc Gaso e Ibaka.

No fueron ninguno de estos tres jugadores, sino Rudy Fernández y Sergio Lulll, quienes ayer comparecieron ante los medios minutos después de aterrizar en Madrid procedentes de Granada. Los exteriores del Real Madrid se mostraron como era de esperar cautos a la hora de analizar el partido de hoy. ¿Su mensaje? Que no se venda la piel del oso antes de cazarlo.

Para Rudy, el cruce de octavos no tiene nada que ver con el que ambas selecciones disputaron en Gran Canaria a principios de agosto durante la fase de preparación. Entonces, los de Orenga apabullaron a su rival. «Ellos no tienen nada que perder, y a veces estando así te salen mejor las cosas», argumentó.

Llull le dio la réplica a su compañero al explicar la fórmula a la que debe recurrir España para evitar sorpresas: «Hay que salir concentrados, con fuerza y coger ventaja, como en los tres últimos partidos». Bien simple.

«Es un partido a vida o muerte; nada que ver con el que jugamos en la fase de preparación en Canarias»

«Está claro que somos favoritos, pero eso hay que demostrarlo en la cancha saliendo con fuerza y ganas»

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