Copa del Mundo 2014: Suiza, un escollo en la alfombra de Argentina

La selección suiza, cocinada a fuego lento, busca la sorpresa en los octavos de final de la Copa del Mundo ante una albiceleste lejos de su mejor versión. Tras superar sin brillo una fase de grupos sin rivales de entidad, Argentina se encuentra con su primera tachuela en el camino en este Mundial de Brasil 2014


redacción / la voz

La alfombra por la que transita Argentina en el Mundial de Brasil comienza a presentar sus primeras rugosidades. Tras superar sin brillo una fase de grupos sin rivales de entidad, la albiceleste se encuentra con su primera tachuela en el camino. En octavos de final de la Copa del Mundo 2014 le espera Suiza, a priori otra selección menor, pero con un índice de riesgo desconocido hasta el momento. A diferencia de la criba inicial, un peor día de la tropa de Sabella significaría la condena. Ya no hay red. Además, los helvéticos han reaccionado como una selección grande en su hora de la verdad, cuando se jugaron el agónico pase a octavos de final de la Copa del Mundo 2014.

Aunque ha presentado más oscuros que claros, Argentina no cambiará de plan en estos octavos de final de la Copa del Mundo 2014. Mantendrá el mismo once de los dos últimos partidos con la única novedad de Lavezzi, que sustituye a Aguero, lesionado para todo el Mundial de Brasil. El Pocho representa un soplo de aire fresco en el 4-3-3 impuesto por Messi. El futbolista del PSG aporta velocidad, dinamismo y un punto de agresividad al juego de ataque. No obstante, Sabella le dio ayer una vuelta de tuerca a su idea y apostó por un centro del campo de cuatro unidades con Maxi Rodríguez como titular. Quizás buscando una solución a los grandes problemas argentinos: la nula creación y en el inmenso socavón defensivo. El 4-4-2 sería el tercer sistema en cuatro partidos.

Suiza busca la sorpresa en estos octavos de final de la Copa del Mundo 2014. Los helvéticos son un equipo, en toda la extensión de la palabra, cocinado a fuego lento. En el horno de las categorías inferiores y con un importante condimento balcánico -sus dos figuras, Xhaka y Shaqiri, son de origen kosovar- y aderezados con la mano dura del alemán Ottmar Hitzfeld, un estratega enamorado de la defensa pero que ha encontrado en Shaqiri, el jugador del Bayern, el factor desequilibrante. Un futbolista atrevido, muy vertical y especialista en el uno contra uno. Forma parte de esa especie en extinción en el fútbol actual.

De este proceso de formación también participó un futbolista con raíces gallegas, Ricardo Rodríguez, el lateral izquierdo, que milita en el Wolfsburgo alemán. Aunque nacido en Zúrich, parte de su familia vive en el municipio pontevedrés de Crecente. «Sé que hay gente de Galicia, amigos míos, y familiares, a los que les gusta mucho el fútbol y ven los partidos porque nosotros somos de Crecente. Al fin y al cabo, yo soy de Galicia. Es bueno saberte querido y seguido. Quiero corresponder a todo ese cariño», comentó el futbolista en una entrevista reciente en La Voz.

Él forma parte de un equipo que ha enloquecido a Suiza con su llegada a estos octavos de final de la Copa del Mundo y que quiere devolver al país centroeuropeo a unos cuartos que no catan desde 1938. Sería a costa de una Argentina a la que solo le vale llegar a la final para evitar el fracaso.

Messi: «Ahora empieza otro Mundial»

El astro argentino Lionel Messi afirmó ayer que, con el partido ante Suiza en los octavos de final de la Copa del Mundo, «empieza otro Mundial». «Contento por habernos clasificado a octavos de final como primeros del grupo, pero ahora empieza otro Mundial», escribió el jugador del Barcelona en su página de la red social Facebook según recoge Efe, antes del último entrenamiento en el estadio Arena Corinthians, de Sao Paulo.

La estrella argentina, que acumula 4 goles en el Mundial, insistió en su pensamiento positivo frente a su objetivo de obtener el título en la Copa del Mundo de Brasil 2014 y desde su hotel en Sao Paulo expresó: «Tenemos muchas ganas de conseguir algo grande».

El gran salto de Messi en la selección bicampeona mundial bajo el mando de Alejandro Sabella se dio contra Suiza, en un amistoso jugado en Berna el 29 de febrero de 2012, en el cual «La Pulga» marcó los tres tantos de la victoria argentina.

Argentina se clasificó para los octavos de final de la Copa del Mundo 2014 como primera en el Grupo F tras vencer a Bosnia, Irán y Nigeria mientras Suiza fue segunda en su grupo detrás de Francia.

Superticiones argentinas

Llevar la camiseta de la selección, ver los partidos en el mismo sitio y con los mismos amigos o rezar son algunas de las supersticiones que los aficionados argentinos repiten en cada encuentro durante la Copa del Mundo de Brasil 2014, para dar a sus jugadores la suerte necesaria para ganar. En total, un cuarto de los argentinos admiten que recurren a «cábalas» para conseguir que los astros se alineen e inspiren a Messi durante los partidos, según datos de la consultora Ibarómetro, aunque casi un 35 por ciento sigue algún tipo de ritual antes de cada encuentro. También existen tradiciones negativas, como escribir el nombre del equipo contrario en un papel y prenderle fuego o guardarlo dentro del congelador, para «enfriar» el ánimo rival. Otra tradición que los argentinos mantendrán para los octavos de final de la Copa del Mundo 2014, que se repite cada cuatro años, es la de buscar todas las similitudes entre los dos mundiales ganados por Argentina, en 1978 y 1986, con el de cada año.

Sin miedo pero con respeto

El capitán de la selección suiza, Gokhan Inler, aseguró hoy se enfrentarán «sin miedo pero con respeto» a la Argentina por el pase en los octavos de final de la Copa del Mundo 2014. «Sin duda el partido de hoy es para nosotros muy especial porque nos enfrentamos en octavos de final contra un favorito. Lo importante es recordar que es un partido como cualquiera en el que tenemos que rendir al máximo. Vamos a ir a jugar este partido sin miedo, pero con respeto», declaró.

Mientras el centrocampista y capitán de la selección de fútbol de Suiza, Gökhan Inler, elogió al creativo Xherdan Shaqiri, una de las principales esperanzas de Suiza a su enfrentamiento ante Argentina en los octavos de final de la Copa del Mundo. «Shaqiri es muy importante, es flexible, pequeño, rápido y dinámico, pero necesita de un buen equipo que le apoye y la libertad se la hemos ofrecido todos nosotros por el trabajo táctico que hacemos en el campo», señaló Inler en una rueda de prensa después del entrenamiento en el estadio Arena Corinthians de Sao Paulo, escenario del partido ante Argentina.

Sobre Shaqiri, jugador del Bayern Múnich alemán, también opinó, según informa Efe, el seleccionador suizo Ottmar Hitzfeld, particularmente sobre su poca estatura (1,69 metros) que compensa con «talento» para encarar rivales más corpulentos. «La altura de un jugador no cuenta, lo que cuenta es su capacidad técnica, su velocidad, su talento», opinó el técnico de nacionalidad alemana, quien citó también como referencia de poca estatura, pero de «gran habilidad» al astro argentino Lionel Messi.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
11 votos

Copa del Mundo 2014: Suiza, un escollo en la alfombra de Argentina