La Voz / Redacción

España se despidió ante Chile. Dijo adiós al Mundial de Brasil, ya elimado en la fase de grupos a falta de un partido intrascendente contra Australia; y también dice adiós a la generación más brillante de la historia del fútbol español y que hizo historia en el panorama mundial, abocada ya la selección a una obligada renovación tras un fracaso de proporciones desconmunales. El equipo de Del Bosque no pudo reaccionar y confirmó todas las pésimas sensaciones que dejó el debut ante Holanda. Pudo sufrir otra dolorosa goleada ante Chile, efectiva ante Casillas, asfixiante en la presión sobre los centrocampistas españoles y casi misericordiosa para no hacer toda la sangre que se olía en Maracaná. España tuvo ocasiones de gol en botas de Diego Costa, Alonso y Busquets, pero tampoco tuvo fortuna de cara a la portería para maquillar sus miserias.

España inició el choque ante Chile sabiendo que Holanda había vencido a Australia y que la victoria se hacía aún más imperiosa. Del Bosque había anunciado cambios para revitalizar a un grupo que se mostró muy dañado en lo físico y lastrado en su autoestima. Salieron de inicio Javi Martínez y Pedro para recuperar algo de chispa física, pero Chile se encargó de apagarla con un vendaval de fuerza y puesta a punto física que hoy por hoy queda a años luz de la selección española. La presión chilena, mezclada con la espesura del juego español, fue decantando el partido del lado de los de Sampaoli hasta precipitarlo poco a poco al desastre que se anunciaba sobre el campo.

Dispuesta a borrar una tendencia histórica negativa ante su rival europeo, ya en el minuto 1 perdonó Chile dos llegadas consecutivas de Vargas y Arturo Vidal que previeron todos los males que después acabarían por llegar. España seguía sin ser algo lejanamente semejante a un equipo fiable en defensa y en ataque se apagaba sin Iniesta. Pocas veces maniobró entre líneas Silva a espaldas de un centro del campo chileno que mordía y sabía a quién hacerlo. España pudo, sin embargo, adelantarse en el marcador. Xabi Alonso puso una falta lateral en la cabeza de Ramos pero Claudio Bravo se anticipó. Y tras una recuperación de Silva en el centro del campo, Diego Costa no definió el chut y, tras un rebumbio en el área chilena, Alonso no definió ante Bravo. Soñaba España con esa ligera chispa, la de Silva en la mediapunta y lanzando a Costa, pero casi nunca lo pudo hacer.

Ni Alba ni Azpilicueta pisaron campo contrario en todo el primer tiempo. España era un embudo y el flujo además era muy lento. Anunciaba Sampaoli en las semanas previas al Mundial que España ya no era la misma y el equipo de Del Bosque se empecinó en darle la razón. La presión chilena interrumpía cualquier circulación porque además a España le pesaban las piernas, llegada tarde a todos los duelos y era incapaz en el uno contra uno. Maracaná y toda su leyenda se le vino encima a España cuando, a los 18 minutos, una perfecta contra de Chile iniciada por Alexis tras pérdida de Xabi Alonso terminó en el gol de Vargas. Aránguiz, descolgado desde segunda línea, asistió al delantero del Valencia, que superó a Casillas y a Ramos, otra vez los dos por el suelo.

Chile dio un paso atrás con el 0-1, un resultado catastrófico para España, que tenía que hacer las maletas. La selección de Del Bosque tiró de orgullo y generó dos llegadas con tiros de cierto peligro de Alonso y Diego Costa, de nuevo con muy poca participación en el juego de España. Pero las contínuas imprecisiones y la evidente inferioridad física de un grupo muy gastado también en lo anímico convertían el choque ante Chile en un ejercicio de impotencia. Cuando justo antes del descanso Aránguiz hacía el 0-2, el desastre parecía consumarse. Chutó Alexis una falta directa, repelió de forma poco convicente Casillas y el medio chileno, solo y con toda la tranquilidad, controló en el área y disparó desde el punto de penalti.

La ocasión de Busquets

Quiso reaccionar el campeón del mundo tras el descanso. Sólo valía una remontada heroica para seguir con vida en el torneo. Entró Koke por Xabi Alonso y España tuvo un cuarto de hora esperanzador. Se juntó el atlético con Iniesta y Silva y España pareció reencontrar sensaciones con la pelota. Iniesta dejó solo a Diego Costa ante Bravo pero el brasileño demostró que no está al cien por cien. Poco después, una chilena del delantero en el área dejaba solo a Busquets para empujar en el segundo palo, pero el centrocampista falló de manera inexplicable. Ahí se le fundieron los plomos a Epsaña, consciente de que tampoco los designios del fútbol le eran favorables.

Entró Torres por Diego Costa y más tarde Cazorla por Pedro. Pero España sólo asustó con tiros de media distancia del asturiano y de Iniesta. Ya poco importó. Cada contra de Chile era un terremoto en la muy frágil defensa de España, que se expuso a otra goleada desmoralizador. La selección de Del Bosque se va del Mundial con la cabeza gacha a base de golpetazos, impotente para levantarse ante los reveses y lanzada de manera irremediable a una renovación ahora ya imposible de aplazar.

0 - España: Casillas; Azpilicueta, Javi Martínez, Sergio Ramos, Jordi Alba; Xabi Alonso (Koke, m. 46), Busquets; Pedro (Cazorla, m. 76), Silva, Iniesta; y Diego Costa (Fernando Torres, m. 69).

2 - Chile: Claudio Bravo; Isla, Silva, Medel, Jara, Mena; Aranguiz (Felipe Gutiérrez, m. 69), Díaz; Alexis, Vidal (Carmona, m. 87) y Vargas (Valdivia, m. 86).

Goles: 0-1, m. 20: Vargas. 0-2, m. 43: Charles Aranguiz.

Árbitro: Mark W. Geiger (Estados Unidos). Amonestó a los chilenos Vidal y Medel y al español Xabi Alonso.

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España pierde ante Chile y cae eliminada del Mundial de Brasil