Mundial de Brasil 2014: España, entre el retoque y la revolución

Del Bosque ya ha dejado entrever que hará cambios ante Chile pero no ha querido desvelar si serán modificaciones puntuales o bien optará por un once inicial muy distinto al de Holanda


REDACCIÓN / LA VOZ

En tiempos no muy lejanos, derrotas como la sufrida ante Holanda hubiesen desatado un debate bastante más cainita en torno a la selección española. Sin duda, el equipo se ha ganado el derecho a sufrir un tropezón o un descarrilamiento y poder afrontar un momento delicado sin que se desate la histeria. El ambiente es de tensa calma, a la espera de cambios.

A pesar del zarandeo, España sigue con vida. Para no despedirse del Mundial es condición sine qua nom, aunque no suficiente, ganar a Chile. Y, a tenor de las propias palabras de Del Bosque el sábado, habrá novedades en el once inicial. Probablemente retoques, más que una revolución, porque el veterano técnico nunca se ha significado por las revueltas.

A la vista del segundo tiempo ante Holanda, podría haber variantes en todas las líneas porque no funcionó nada. En el primero, sin embargo, todo fue según el guion previsto, más o menos. España anestesió a su adversario, pero no terminó de dormirlo. Luego no hubo color entre el vigor de uno y otro.

Por tradición, es difícil encontrar ejemplos de cambios en la portería después de un mal día, por lo que se antoja poco probable que Casillas acabe cediendo su trono.

En la retaguardia, sin embargo, el contexto es otro. Fue el flanco menos reconocible frente al combinado de Van Gaal.

Antes del partido ya se especuló con la posibilidad de que Javi Martínez empezase como titular en detrimento de Piqué. Por ahí podría venir una de las novedades, si bien ni Sergio Ramos ni los laterales estuvieron muy lucidos. Hacía tiempo que no había tan poca aportación en ataque por los costados.

Koke es otro de los nombres propios que suena con fuerza como revulsivo, por juventud, capacidad física y empuje. Emerge como alternativa a Xavi o a cualquiera de los dos medios centros, porque tanto Busquets como Xabi Alonso dan la impresión de haber llegado a Brasil con más diésel que gasolina.

Bien es cierto que cuando más se deshilachó España fue cuando Del Bosque arriesgó retirando al madridista.

Pedro siempre es una opción para inyectar mordiente y más presencia en la banda, amén de una de las soluciones más socorridas por el seleccionador. Si es lo que busca Del Bosque, es muy posible que supla a un canario por otro, al barcelonista por David Silva.

El mascarón de proa

Y queda el mascarón de proa, con Diego Costa. Para lanzar balones largos a la espalda de los centrales, como hizo España en algún momento frente a Holanda, es un valor seguro. Por contra, no parece tan cómodo en el fútbol asociativo. Y cuando entró Torres en su lugar tampoco mudó la decoración del encuentro.

Chile es una selección atrevida, que suele adelantar bastante su defensa. Sobre el papel, es un buen escenario para Diego Costa. Pero también está vivo el recuerdo del anterior Mundial, en el que David Villa fue la mayor de las pesadillas para el conjunto sudamericano.

El cambio que sí es seguro es el de la indumentaria. España aparcará el blanco, que siempre se le atraganta, y recupera el rojo. Precisamente en el partido que el rival planteó, antes de que comenzase el Mundial, como el duelo para determinar cuál de los dos equipos merece ser conocido con el sobrenombre de la Roja.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
2 votos

Mundial de Brasil 2014: España, entre el retoque y la revolución