El Obradoiro cae en otro partido con polémica arbitral

Moncho Fernández abandonó la pista descalificado y con la afición coreando su nombre


La Voz

Un partido instrascendente para el Obradoiro, y sin demasiada historia, pasará a la historia por el arbitraje. Y no porque influyese en el resultado, sino porque Araña y Pizarro consiguieron acabar con la paciencia de Corbacho, que vio una técnica y estuvo cerca de la segunda, y descalificaron con otras dos al entrenador, que se fue al vestuario ovacionado por el público.

Todo ello en un partido que se vivió al revés la pasada campaña, pero en Sevilla. No exactamente, porque entonces los andaluces todavía no tenían asegurada la permanencia. Pero el Obradoiro, como ahora el colectivo de Aíto García Reneses, volaba con velocidad de crucero en busca del play off.

Los visitantes arrancaron más metidos en la contienda y consiguieron abrir brecha en un primer acto en el que la fortuna no estuvo del lado santiagués. A Delas se le escaparon hasta tres intentos de canasta seguidos en la misma jugada. A Corbacho, ante uno de sus rivales preferidos, se le salió una bandeja hecha y perdió dos balones que propiciaron sendos contragolpes fáciles. Fueron dos ejemplos de un acto inicial en el que el Obra solo encontró oxígeno en las galopadas raciales de Pavel Pumprla y un triple final de Ben Dewar.

En el segundo cuarto cambiaron las tornas. El plantel de Moncho Fernández controló las pérdidas de balón y obligó al adversario a jugar más incómodo, a tener que trabajar más los lanzamientos. Además, se juntaron el espíritu rebelde de Scott y la capacidad de pase de Richi Guillén, que repartió tres asistencias como si de un base se tratase. En la última posesión antes del descanso el Obradoiro le dio la vuelta al marcador con una canasta de Scott sobre la bocina, muy bien buscada.

El tercer cuarto apenas cambió las cosas, pero fue de los más raros que se han visto esta temporada. Empezó con parcial 8-2, fraguado en la buena defensa. Y acabó con un parcial 2-10, incluyendo un alley oop que da idea de la polivalencia sevillana: asistió el pívot Porzingis y machacó la red el base Satoransky.

En ese tercer cuarto asomaron ya las esta temporada habituales decisiones arbitrales que ponen a Sar de uñas, con Araña y Pizarro avisando.

Y antes de que terminasen de encrespar a la grada con una técnica a Corbacho y otras dos a Moncho Fernández, el gran protagonista fue el chavalín Porzingis. Durante unos minutos se adueñó del partido, incluyendo un triple de siete metros. Lideró la escapada buena y a partir de ahí el Obradoiro ya no tuvo opción.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
14 votos

El Obradoiro cae en otro partido con polémica arbitral