Una Super Bowl con nieve, frío y Peyton Manning

El quaterback estrella es tanto reclamo como el tiempo que espera para la gran final en Nueva York

Richard Sherman, de los Seahawks
Richard Sherman, de los Seahawks

A la NFL le sedujo la idea de una Super Bowl con nieve y frío y lo más probable es que lo tenga: sólo el hombre y la mujer del tiempo congregan más atención que Peyton Manning de cara a la gran final del fútbol americano que disputarán en Nueva York el 2 de febrero Denver Broncos y Seattle Seahawks.

«La NFL está agitando la jaula del tigre», alertó en la revista Sports Illustrated Jonathan Erdman, del canal especializado en el tiempo The Weather Channel. Y es que las previsiones para la primera semana de febrero en East Rutherford, en Nueva Jersey, junto a Nueva York, es tan mala como era de esperar: a la hora del partido se prevén cuatro grados centígrados bajo cero. ¿Y la nieve? También es posible: febrero es el mes que más nieva en la zona y desde el 2009, ocho tormentas azotaron el área.

Farmer's Almanac, que presume de acertar pronósticos, prevé «alarma roja los diez primeros días de febrero por posible tiempo invernal» que incluye viento y nieve. La época del año en la que se disputa la Super Bowl hizo que la NFL (Liga Estadounidense de Fútbol Americano) se decantara tradicionalmente por una ciudad de clima templado como Dallas, Los Angeles, Miami o Nueva Orleans o por estadios techados, como el de Indianapolis o Atlanta.

Pero no son los jugadores, acostumbrados a jugar en el invierno, los que temen los elementos, sino los 82.000 aficionados que llenarán el MetLife Stadium, quienes seguramente deberán abortar el tradicional tailgate, la reunión previa al encuentro en el aparcamiento en la que beben y comen. «No podemos darles abrigos, pero los animaremos a que se queden en sus asientos», dijo Frank Supovitz, el vicepresidente de la NFL encargado de los preparativos para la Super Bowl, como si los miles de dólares (y subiendo) pagados por las entradas no fueran suficientes.

Otro atractivo para ellos será Peyton Manning, uno de los grandes quarterbacks de la historia, que quiere refrendar semejante etiqueta ganando su segundo anillo tras el logrado con Indianapolis Colts en el 2006. En el gran duelo del domingo superó a Tom Brady y tratará de ser el primer quarterback en guiar al título a dos equipos diferentes. Denver y Seattle fueron los mejores equipos en la temporada regular y confirmaron su favoritismo durante los playoffs.

Seattle venció en su feudo a San Franciso 49ers por 23-17 en un emocionante final y logró el título de la Conferencia Nacional, mientras que Denver se impuso en la Americana al batir en casa por 26-16 a New England Patriots. Los Broncos buscarán su tercer título en la que será su primera final en 15 años, mientras que los Seahawks disputarán su segundo Super Bowl con la ilusión de conseguir el primer anillo de campeones.

«Es mi décimo sexta temporada y va a ser mi tercer Bowl, sé lo difícil que es llegar ahí», dijo Manning, de 37 años y del que hace tres años se dudaba de que pudiera volver a jugar después de cuatro complicadas operaciones en el cuello. Manning superó la lesión y el despido de los Colts en el 2012 y ha renacido en Denver. Pese a que su brazo no lanza como antes y a que se mueve poco, batió el récord de touchdowns y de yardas con sus pases en la temporada regular y va camino de su quinto premio MVP.

Enfrente tendrá al joven Russell Wilson, quarterback de segundo año de los Seahawks, muy diferente a Manning por su velocidad y dinamismo. La Super Bowl augura un prometedor duelo de generaciones y de estilos, ya que Denver destaca por su ataque y Seattle por su defensa.

«Los partidos más memorables siempre se jugaron en condiciones extremas de tiempo», afirmó John Mara, copropietario de los New York Giants, anfritiones junto a los Jets de un Super Bowl que añade el frío como atractivo de uno de los mayores espectáculos del planeta.

U2 y los Chili Peppers

En Estados Unidos se superarán los 100 millones de telespectadores. A quien no le interese el fútbol, durante la Super Bowl disfrutará quizás más de las actuaciones de Bruno Mars y de Red Hot Chili Peppers en el descanso, cuando aún resuenan los ecos de la espectacular actuación de Beyonce el año pasado.

En el intervalo de la final entre Broncos y Seahawks también se dará a conocer la fecha de publicación del nuevo disco de U2 -el primero desde el 2009- y se verán nuevos e ingeniosos anuncios de marcas que pagarán cuatro millones de dólares por 30 segundos de tiempo en televisión.

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