Un camino minado para Nadal

El Open de Australia cita enormes escollos en la ruta del español, con Djokovic más protegido


Melbourne abre esta noche (Eurosport, 01.00) el Grand Slam. El Open de Australia se diferencia porque los jugadores llegan tras el descanso y la pretemporada, con poco rodaje, lo que abre una incógnita sobre su forma. El calor, la dificultad de la superficie de las pistas, el bullicio y la lejanía para la mayoría de los participantes, son otras de las peculiaridades de una cita que mima a los jugadores, en contraposición al abandono que la ITF tiene con los torneos menores, que ha motivado un multitudinario movimiento reivindicativo entre los que aspiran a ser profesionales. Melbourne motiva también a los favoritos porque solo el campeón optaría ya al Grand Slam original en un año, el máximo honor del tenis, que logró dos veces (1962 y 1969) el hombre que da su nombre a la central, Rod Laver.

Banquillos

La paz de Rafa y el estruendo mediático de Becker y Edberg

De nuevo la superioridad de los 4 o 5 primeros es tan grande que no parecen posibles sorpresas como las de Korda, Enqvist, Clement, Johansson, Schuttler, Baghdatis, González o el propio Tsonga, jugadores de segundo orden que alcanzaron las finales entre 1998 y 2008. Vuelve como número uno Rafa Nadal, ausente por lesión el año pasado, mientras sus más cualificados rivales, Djokovic y Federer, acuden con la novedad de ser asesorados por dos leyendas de los 80-90, Boris Becker y Stefan Edberg. Ambos siguen el ejemplo de Andy Murray, que obtuvo sus mejores victorias tras la llegada a su banco de Ivan Lendl. También Bruguera con Gasquet, Chang con Nishikori y Goran Ivanisevic con Cilic, completan los nombres ilustres del tenis que regresan al circuito con estruendo mediático. Está por ver si con repercusión en los resultados. Nadal es el único de los grandes que mantiene invariable su equipo, el único caso en el que el entrenador es el que manda. Y su carrera ha sido una constante escalada, superando lesiones y mejorando para ganar en hierba primero, y luego en pista dura. No hay nada que requiera un cambio de rumbo llamativo, como el de sus rivales, porque su rumbo siempre ha sido y es el adecuado.

El cuadro

Duro camino para el español, sencillez para el serbio

Nadal encara el cuadro más duro que ha tenido en un grande. Por su lado van Murray, Federer y Del Potro, en contraposición al de Djokovic, por el que solo viajan Ferrer y Berdych. Rafa suele mejorar su juego según avanza la competición, y mañana debuta ante un rival sumamente peligroso en estas superficies, Tomic, vencedor del Open de Australia júnior y la esperanza local para recuperar su nivel de antaño. Luego le esperarían Sijsling en segunda ronda, Monfils en tercera, Nishikori o Hewitt o Seppi en octavos, Del Potro o Raonic en cuartos y Murray o Federer en semifinales. Ferrer, como tercer cabeza de serie, tiene un buen cuadro hasta cuartos con Berdych o Haas.

La vigencia de Federer

El suizo, en su grande número 57 de forma consecutiva

Otro atractivo será ver la forma de Federer, que añade un nuevo récord, 57 presencias consecutivas en citas del Grand Slam, lo que revela una fantástica condición física. Veremos si asesorado por Edberg apuesta por jugar más en la red y acortar los puntos. Su cuadro es el de máxima dificultad en las rondas finales, y en teoría debería superar consecutivamente a Murray, Nadal y Djokovic. ¿Normalidad? Recuerdo la anécdota de Manolo Santana cuando ganó Wimbledon 1966: «Me había preparado como nunca, pero vi todo negro con el cuadro con todos los mejores por mi lado. Al final todos los favoritos fueron cayendo y me quedó un cuadro asequible».

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