Las mafias captan a jugadores y los convierten en rehenes

P. A. REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

17 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

«La primera vez que una mafia contacta con un jugador lo hace con discreción. Alguien saca la conversación para saber si es receptivo a esas prácticas. Si lo es, recibe una oferta por dejarse perder el partido o un set, y así ya se convierte rehén de los corruptos, que pueden chantajearlo en el futuro si no acepta más sobornos», explica un conocedor de los apaños.

La mafia

Los delincuentes se ocupan de realizar las apuestas

«No se contacta por correo electrónico, sino directamente o por teléfono», explica una persona a la que le ofrecieron un soborno. Con el compromiso de varios jugadores, el clan enlaza varios resultados en apuestas combinadas, las que aumentan las ganancias de forma geométrica.

Nuevos apaños

El jugador captado volverá a ser contactado en el futuro

Cuando un jugador se presta a amañar un resultado, las mafias volverán a contactar con él, bajo amenaza de revelar sus anteriores prácticas irregulares si no se pliega a sus intereses.