El Obradoiro perdió a borbotones

La falta de rebote en el minuto final le costó el triunfo en un duelo de idas y venidas


SANTIAGO / LA VOZ

El Obradoiro Río Natura Monbus tuvo en sus manos darle la vuelta a la historia que dice que no es capaz de ganar en Badalona. Pero se le escurrió la victoria entre los dedos, en parte por su bisoñez, en buena medida por pequeños y no tan menores errores que siempre cobran más relieve con marcadores apretados, pero sobre todo porque en el último minuto de la contienda, con 65-63 en el marcador, concedió tres posesiones extra al Joventut, hasta que Guillem Vives encontró un pasillo alfombrado para dejar una bandeja.

Los pequeños detalles apuntan a jugadas como la mencionada canasta de Vives, u otra de Miralles al final del tercer cuarto, en las que se quedaron solos dentro de la zona; o los pasos de Minnerath cuando se iba solo a machacar el aro; o el saque de fondo de Delas, que no se entendió con Rafa Luz y lo aprovechó Kirksay para poner el 58-51.

Falta de fortuna

Otras veces fue la falta de fortuna, especialmente personificada en el acierto de Joseph en sus dos últimos triples: el que puso el 56-51, porque fue contra tablero; y el del 65-60, casi sobre la bocina, en el que el balón le llegó perdido tras una buena defensa del colectivo de Moncho Fernández.

La mayor virtud el Obradoiro fue la de no perder el pulso del partido ante un rival que se siente más cómodo cuando el juego se agita y se desordena que cuando se ve obligado a hacer del baloncesto un ejercicio de ajedrez.

Al equipo le faltó encontrar cierta continuidad en ataque. No es habitual que cuatro jugadores acaben con su casillero a cero en anotación. Y casi se podría incluir a Pumprla con un punto y a Scott, con dos. Esta vez consiguió dejar al rival en ese umbral de los 70 que suele ser su frontera para el triunfo. Pero no fue suficiente.

En el primer cuarto se sostuvo con los tres triples de Corbacho. Pero en el siguiente, el mejor del partido, casi todos los puntos llegaron de manos de los pívots. Y en la segunda mitad todavía jugó más a borbotones.

El Obradoiro consiguió irse al descanso con una renta de seis puntos, después de que Delas fallase un tiro libre pero cogiese el rebote y se colgase sobre el aro.

Tercer cuarto fatídico

El partido dio la vuelta en el tercer cuarto, el dominado por la Penya con más claridad. Maldonado ordenó más actividad defensiva y por ahí consiguió diluir la resistencia del Obra. En un par de minutos los locales ya habían equilibrado el marcador. Y en los dos últimos, cuando consiguieron acelerar el ritmo de juego, firmaron un parcial 7-2 que dejaba el electrónico en 49-44 para el último acto.

El Joventut llegó a tomar nueve puntos de renta. En ese momento fueron Corbacho y Minnerath los que más asumieron la responsabilidad en ataque, hasta reducir las diferencias a solo dos puntos.

Pero el Joventut, que compensó su mala noche en los triples con muchas canastas cerca del aro, encontró la llave de la victoria en la faceta en la que más brilla, la del rebote ofensivo. En esa tesitura Miralles, y especialmente Kirksay, hicieron mucho daño en los momentos más determinantes.

El equipo no termina de encontrar su golpe de pedal, pero va forjando esa identidad defensiva que es innegociable en su baloncesto. Y no baja los brazos.

Ficha técnica

Parciales en cada cuarto: 16-15 / 10-17 / 23-12 / 21-19

Árbitros: Martín Bertrán, Cortés y Serrano.

Incidencias: Olímpico de Badalona. Algo más de cuatro millares de espectadores.

70 - FIATC Joventut: Guillem Vives (5), Joseph (21), Barrera (3), Shurna (8), Miralles (8) -equipo inicial-, Llovet (2), Cochran (9), Ventura (-), Savané (4) y Kirksay (10).

63 - Río Natura Monbus: Vasilis Xanthopoulos (-), Pumprla (1), Corbacho (14), Delas (6), Muscala (17) -equipo inicial-, Scott (2), Dewar (-), Junyent (-), Minnerath (17) y Freire (6).

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
2 votos

El Obradoiro perdió a borbotones