Rafa Nadal y el número uno: un viaje del infierno al cielo

Un repaso a los momentos más importantes del último año y medio en la vida del tenista de Manacor


Dpa

El 6 de noviembre del 2012 Rafa Nadal luchaba contra una doble lesión en su rodilla izquierda en uno de los momentos más delicados de su exitosa carrera: un año después apenas queda rastro de aquello en su juego y el español luce una sonrisa casi perenne desde que volvió a competir en febrero.

A continuación, un repaso a los momentos más importantes del último año y medio en la vida de Rafa Nadal, un período en el que el campeón de 13 títulos de Grand Slam bajó a los infiernos para regresar a lo más alto.

Derrota en Wimbledon

El 28 de junio de 2012 los espectadores del All England Tennis Club miran atónitos lo que ocurre sobre su césped.

Rafa Nadal gana un complicado primer set ante el checo Lukas Rosol en la segunda ronda, pero termina cayendo por 6-7 (9-11), 6-4, 6-4, 2-6 y 6-4 semanas después de ganar su séptimo Roland Garros. Fue su último partido hasta febrero del año siguiente. Comenzaba un calvario.

Ilusión frente a realidad

«Quiero encontrar el mejor nivel de mi carrera otra vez, y para lograrlo tengo que asegurarme que descanso de forma apropiada (...) Espero estar perfecto para jugar en los Juegos Olímpicos», escribe Nadal en una columna en The Times el 7 de julio. El español tiene ilusión por defender su oro olímpico de Pekín 2008 y es nombrado abanderado de la delegación española. Sin embargo, unos días después de posar con la bandera la realidad sacude sus esperanzas y renuncia a Londres por culpa de la rodilla.

Meses de renuncias y comunicados

El resto de la temporada 2012 de Nadal se puede resumir con una serie de comunicados: primero renuncia a Toronto, luego a Cincinnati, después al US Open, a la Copa Davis y finalmente al Masters. El español se recupera en Mallorca y en Vitoria, donde se somete a un tratamiento de plasma enriquecido. Qué le pasa a Rafa Nadal, cuándo volverá y cómo son preguntas sin respuesta que viajan con el circuito. «Quiero alargar lo máximo posible mi carrera», sostuvo el español en varias ocasiones.

Raqueta cinco meses depués

Rafa Nadal retoma los entrenamientos el 20 de noviembre en Manacor, la localidad que lo vio nacer el 3 de junio de 1986. El 11 de diciembre confirma que regresará en la exhibición de Abu Dabi a final de año. El español espera disputar su primer torneo oficial en Doha.

Regreso furstrado

Su rodilla ya está aparentemente lista para volver a la competición, pero no es su articulación la que vuelve a posponer el esperado regreso. Un virus estomacal aparta al español de Doha y Australia, sumando signos de interrogación a su vuelta al circuito. «Lo más prudente es hacer las cosas bien y este virus ha hecho retrasar todos mis planes de reaparecer en estos días», dijo.

Competición, al fin

223 días después de caer en Wimbledon, Nadal vuelve a competir. Es el 6 de febrero en el balneario de Viña del Mar, en Chile, cuando gana a Federico Delbonis por 6-3 y 6-2. Número cinco del mundo entonces, Nadal llega a la final y cae con Horacio Zeballos. El español está lento de piernas, pero tardará poco en esprintar hacia el número uno: vence en Sao Paulo y en Acapulco, sorprende a todos en Indian Wells levantando su primer título sobre cancha dura desde Tokio 2010, pierde la final de Montecarlo y conquista Barcelona, Madrid y Roma antes de su primer gran test.

Roland Garros, la dimensión desconocida

Nadal llega lanzado a la reválida y la supera con un sobresaliente. El español bate a Novak Djokovic en una semifinal memorable y arrasa a David Ferrer en la final para convertirse en el primer tenista de la historia en ganar ocho veces el mismo Grand Slam. «¿Puedo ser número uno? Si estoy sano y sigo a este nivel, puedo ser número uno. ¿Puedo no serlo? Sí, así de claro», dijo Nadal, que perdería después en la primera ronda de Wimbledon para sorpresa del tenis mundial.

Más duro que nadie sobre cemento

Tras más de un mes de parón, Nadal regresa en Canadá, donde gana a Djokovic en semifinales antes de levantar el trofeo, y una semana después se impone en Cincinnati para subir al número dos del ranking. Ambos títulos le sitúan como el favorito en las apuestas para el US Open. Y no se equivocan. Un Nadal con un tenis sublime por momentos cede dos sets en todo el torneo y se queda a un Grand Slam de Pete Sampras y a cuatro de Roger Federer.

«Hace ocho meses parecía que no había ninguna posibilidad de ganar nada más y ahora, ¿pensar en que voy a ganar cuatro Grand Slam más?», dice en una entrevista con dpa tras su título.

De Pekín al cielo

A Nadal le basta con alcanzar la final en la capital china para recuperar el número uno del mundo. Derrota con problemas al italiano Fabio Fognini y ve cómo el checo Tomas Berdych se retira en semifinales. Nadal completa su propio milagro. Todos en el circuito sabían hace un año que el español regresaría con su mismo ímpetu competitivo, pero existía la duda de que el físico le permitiera luchar por títulos. Y ganó diez de 13. Y recuperó el número uno del ranking. Nadal es otra vez el mejor tenista del mundo.

Al techo del 2013 en Londres

Pese a perder en semifinales de Shanghai y las finales de Pekín y París, Nadal llegó como líder del ranking al Masters de Londres, torneo que pone fin a la temporada. El español necesitaba dos victorias para asegurarse el número uno mundial de 2013. Ganó a Ferrer en su debut y batió al suizo Stanislas Wawrinka en su segundo duelo en el techo del O2 Arena, terminando el año de la forma contraria a la que lo empezó.

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