El mejor juego de su carrera sobre pista dura


Impresiona ver a Rafa Nadal jugar así, cómo la ha hecho en las últimas dos semanas, donde ha desplegado el mejor tenis de su carrera sobre pista dura. Se le ve liberado de la lesión, alegre en la pista, muy firme con el servicio y ofensivo con la derecha, que le ha corrido mucho. Es el jugador más en forma del circuito con mucha diferencia y, en cierto modo, una agradabilísima sorpresa, porque venía de un mal resultado en Wimbledon, donde reaparecieron los dolores en la rodilla y se avivaron los temores de una posible recaída. Después de las exhibiciones de Montreal y Cincinnati se convierte en el principal candidato a ganar el Abierto de Estados Unidos, donde podría recuperar el número uno del mundo.

En cuanto a la final de ayer, me encantó ver a dos jugadores ejemplares frente a frente. Por un lado, Rafa Nadal. En mi opinión el deportista con el comportamiento más aleccionador dentro y fuera de la pista. Siempre dispuesto a mostrar el gesto correcto con sus rivales. Y, por el otro, John Isner. He dicho que el deporte de élite y la formación personal de los tenistas eran compatibles. El norteamericano, que ha llegado a estar entre los diez mejores del mundo, es la constatación de que es posible. De los 18 a los 22 años se educó en la Universidad de Georgia y después irrumpió en el tenis profesional donde ya ha logrado ganar a algunos de los grandes nombres y colarse entre los mejores.

Durante el encuentro en Cincinnati Nadal fue incapaz de romperle un solo servicio, pero en los puntos decisivos demostró su versatilidad e inteligencia. Le levantó hasta tres bolas de set. Las dos primeras, variando el saque hacia el revés, que había empleado hasta entonces. En ese tipo de situaciones, el español es imbatible.

Votación
6 votos

El mejor juego de su carrera sobre pista dura